El síntoma que muchos confunden con cansancio y puede esconder un trauma emocional
El kinesiólogo Turco Elías contó en Cadena de Radios qué síntomas aparecen antes que el diagnóstico y por qué el trauma emocional puede jugar un rol clave. La rigidez al despertar es solo una de las señales.
El kinesiólogo Turco Elías advirtió en diálogo con Cadena de Radios que la fibromialgia es una afección que suele pasar desapercibida y que puede alterar por completo la vida cotidiana. Dolor generalizado, rigidez al despertar y una fatiga que no se va ni después de dormir varias horas son algunas de las señales que, según el especialista, deben llevar a una consulta profesional.
La fibromialgia se caracteriza por un dolor musculoesquelético extendido que puede venir acompañado de otros síntomas: cansancio, dificultades para conciliar el sueño, ansiedad y rigidez, sobre todo en las primeras horas del día.
El cansancio que no se recupera
Uno de los puntos que más subrayó Elías durante la entrevista fue el agotamiento persistente. "Incluso después de dormir varias horas, algunas personas pueden levantarse con la sensación de no haber descansado adecuadamente", explicó.
Ese cansancio no se revierte con una siesta ni con una noche más larga de sueño, y es uno de los motivos que llevan a los pacientes a consultar.
El vínculo con el trauma emocional
Otro de los aspectos abordados fue la relación entre los síntomas y los factores emocionales. El kinesiólogo mencionó situaciones de fuerte impacto —como la pérdida de un familiar, la muerte de personas cercanas o un divorcio— que pueden generar estrés y afectar el bienestar general.
Según el especialista, esas experiencias no actúan solas, pero sí pueden influir en cómo se manifiesta y evoluciona el cuadro.
Un abordaje que combina varias disciplinas
El tratamiento de la fibromialgia, remarcó Elías, requiere considerar distintos frentes al mismo tiempo. La evaluación y el tratamiento médico deben combinarse con acompañamiento psicoterapéutico y actividad física, siempre adaptados a las características de cada paciente.
Entre las actividades mencionadas aparecen el gimnasio y la natación, que pueden contribuir a mantener el movimiento y el bienestar general cuando son indicados y ajustados a las posibilidades de cada persona.
La rigidez matinal también fue señalada como uno de los síntomas frecuentes. Al levantarse, algunas personas necesitan unos minutos para movilizar progresivamente brazos, piernas y otras zonas del cuerpo antes de arrancar el día.
Dolor puntual vs. dolor crónico
Durante la entrevista se diferenció el dolor asociado a una actividad física puntual del dolor persistente o crónico. Ante síntomas que se mantienen en el tiempo, el kinesiólogo insistió en la importancia de realizar una evaluación profesional y evitar atribuirlos únicamente al esfuerzo físico.
El abordaje puede requerir la participación de distintos profesionales —médicos, kinesiólogos y psicólogos— según las necesidades de cada paciente.
La evolución tampoco es igual en todas las personas. Por eso, tanto el diagnóstico como el tratamiento deben ser individualizados, con el objetivo de reducir los síntomas y mejorar progresivamente la calidad de vida.