El "sirenazo" que hará sonar todas las alarmas en Misiones: la plata que no aparece
Mientras los bomberos de la provincia se preparan para un reclamo que hará sonar todas las alarmas, hay una cifra millonaria que no aparece y que afecta directamente al servicio que te protege a vos y a tu familia. El jueves, el sonido de las sirenas va a ser distinto: te contamos qué hay detrás y por qué esta vez el pedido es más urgente que nunca.", "score_social": 75, "score_web": 60, "gancho_usado": "MEDIDA
Este jueves, a las 10 de la mañana, las sirenas de los bomberos voluntarios de todo el país sonarán durante un minuto. La medida busca poner el foco en un reclamo que crece: los fondos que el Estado nacional todavía no transfirió al sistema. En Misiones, la adhesión será total: participarán todos los cuarteles, incluso aquellos que ya recibieron los recursos.
El presidente de la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios, Waldemar Laumann, explicó que la protesta pretende acompañar a las instituciones que siguen esperando las transferencias y exigir una respuesta concreta sobre el dinero que corresponde al sector. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, detalló que en las últimas semanas comenzaron a registrarse pagos a distintas asociaciones, aunque de manera escalonada.
Sin embargo, el dirigente marcó el principal eje del reclamo: existe un remanente de $54.000 millones cuyo destino no está claro, un monto que reclaman los aproximadamente 1.300 cuarteles de bomberos voluntarios del país.
Siete cuarteles misioneros siguen sin cobrar
En la provincia, Laumann precisó que siete instituciones que están en condiciones de cobrar todavía no recibieron el subsidio, pese a tener las rendiciones al día. Otras cinco continúan trabajando para completar la documentación necesaria y acceder al beneficio.
El dirigente contó que las transferencias comenzaron a efectuarse alrededor de abril y mayo, y que inicialmente alcanzaron a provincias que habían atravesado situaciones críticas por incendios, como Neuquén y Río Negro. Después los pagos avanzaron hacia otras jurisdicciones, aunque todavía no todas las entidades cobraron.
La importancia de esos recursos quedó expuesta con un ejemplo concreto: la institución de Montecarlo recibió recientemente el subsidio y, prácticamente de inmediato, lo destinó a una necesidad operativa. “Nosotros hace diez días lo recibimos y lo recibimos un lunes y el martes ya lo gastamos porque compramos una ambulancia nueva”, contó Laumann.
Por eso, sostuvo que para las instituciones que permanecen a la espera se vuelve cada vez más complejo sostener el servicio sin contar con los recursos correspondientes.
La burocracia también demora las rendiciones
Otro de los puntos que planteó Laumann está relacionado con las dificultades administrativas que enfrentan los cuarteles cuando adquieren equipamiento en el exterior. La compra de una autobomba en Europa, por ejemplo, implica trámites de comercio exterior, operaciones bancarias y la recepción de documentación como títulos y otros respaldos. Todo ese proceso puede extenderse y demorar la rendición del subsidio.
El dirigente remarcó que no se trata simplemente de transferir dinero y realizar una compra: existe un procedimiento que debe cumplirse y cuya documentación puede tardar en llegar. Por ese motivo, también reclaman al Gobierno nacional que se agilicen estos mecanismos.
En ese contexto, recordó que los recursos reclamados no son una ayuda discrecional, sino fondos establecidos por la Ley 25.054, que contempla el financiamiento destinado a los bomberos voluntarios de la Argentina. “Ese dinero no es porque a nosotros se nos ocurrió, sino que es por una ley”, remarcó.
Qué pasará este jueves
El reclamo tendrá su primera expresión concreta este jueves. A las 10 de la mañana, los cuarteles harán sonar la alarma general durante un minuto. Laumann pidió a los vecinos que no se alarmen ante el sonido de las sirenas, porque se tratará de una acción coordinada en todo el país.
Por ahora, la protesta se mantendrá dentro de ese esquema. El titular de la Federación Misionera aclaró que no está de acuerdo con avanzar hacia cortes de ruta, aunque reconoció que esa posibilidad ya fue planteada a nivel nacional y que, si el conflicto no encuentra una solución, las entidades podrían acompañar medidas más contundentes.
Laumann insistió en que la prioridad es el diálogo, pero cuestionó que hasta el momento los representantes del sector sean recibidos sin obtener una respuesta concreta sobre el destino de los fondos. “Nosotros queremos saber dónde está la plata que se hizo y cuándo nos van a dar. No hay otra”, afirmó.
El dirigente cerró su planteo con una definición particularmente crítica al referirse al esquema de distribución y control de los recursos: la Dirección Nacional de Bomberos, dependiente del Ministerio del Interior, recibe el 2% del total del subsidio para ejercer funciones de contralor. “Nosotros pagamos a nuestros propios verdugos”, afirmó.
El fuego vuelve a encender las alarmas en Misiones
Mientras los bomberos reclaman los recursos necesarios para sostener su estructura operativa, en Misiones deben afrontar además un escenario que vuelve a generar preocupación: el riesgo de incendios.
Laumann advirtió que la provincia atraviesa una etapa compleja, no solamente por los incendios forestales sino también por distintos episodios de incendios estructurales que generan importantes daños en viviendas, empresas y personas.
El panorama se vuelve especialmente delicado por las condiciones del territorio. El presidente de la Federación describió a Misiones como asentada sobre un verdadero “colchón de combustible vegetal”, al que se agregan viviendas, infraestructura y edificios que pueden favorecer la propagación del fuego.
Frente a ese escenario, sostuvo que la prevención no puede quedar exclusivamente en manos de los bomberos. La comunidad tiene un papel central para reducir los riesgos, especialmente durante los períodos en que las condiciones favorecen la propagación de las llamas. “Esto lo vamos a controlar entre todos o vamos a minimizar los riesgos entre todos”, planteó.
Uno de los principales focos de atención está puesto en una práctica habitual en la provincia: la utilización del fuego como herramienta de limpieza. Laumann consideró que esta modalidad implica un riesgo elevado y puede desencadenar consecuencias graves. Por eso pidió evitar las quemas y buscar otras alternativas para el tratamiento de residuos y la limpieza de terrenos.
También mencionó específicamente las quemas a cielo abierto en aserraderos y señaló que existen otras posibilidades vinculadas al aprovechamiento de residuos y biocombustibles que deberían ser consideradas.
La advertencia cobra mayor peso porque Misiones ya atravesó, aproximadamente cinco años atrás, un período de fuerte actividad de incendios, especialmente forestales y en montes nativos. Si bien Laumann señaló que las condiciones climáticas actuales no son tan extremas como las de aquel momento, sostuvo que el riesgo permanece.