El sirenazo que hizo temblar a Santa Fe: los bomberos advierten que no llegan al verano
Hace más de un año que los Bomberos Voluntarios de Santa Fe reclaman por fondos que no llegan. Esta vez, el sirenazo volvió a sonar fuerte, pero desde el cuartel advierten que la paciencia tiene un límite y el verano ya está encima.
Los Bomberos Voluntarios de Santa Fe volvieron a encender las alarmas. El Gobierno nacional les adeuda desde 2025 casi 60 mil millones de pesos a los 1.062 cuarteles del país, y desde la ciudad advierten que sin esos fondos no podrán renovar equipamiento ni unidades de cara a la temporada de mayor demanda.
Darío Bournissent, presidente de la Comisión de Bomberos Voluntarios de Santa Fe, fue claro al marcar la posición del sector: el reclamo no tiene color político. “No se debe tomar como que estamos en contra del Gobierno. Simplemente pedimos que se destrabe un subsidio que tiene que llegar para la compra de equipamiento del personal. Necesitamos que nuestra gente que sale a trabajar esté bien equipada”, sostuvo.
Un reclamo que suena fuerte
El 24 de julio pasado, los cuarteles de todo el país hicieron un “sirenazo” para visibilizar el pedido. Este jueves repitieron la medida, pero la respuesta sigue sin llegar. La deuda corresponde a fondos que se recaudan a través de una alícuota y que, por ley, el Estado nacional debe distribuir entre todos los destacamentos. En promedio, cada cuartel debería recibir unos 45 millones de pesos.
La urgencia tiene que ver con los costos. Cascos, trajes, botas y equipos de respiración se cotizan en dólares y los ingresos locales no alcanzan. “El equipo de bombero es excesivamente caro, valuado en dólares. En una comunidad como Santa Fe, a los socios no le alcanza para reunir tantos fondos”, explicó Bournissent.
Los aportes de socios y vecinos cubren gastos diarios, pero no inversiones grandes. “Entre los socios podemos llegar a pagar la luz, el agua, el gas, combustible o gastos chicos, pero no se llega al equipamiento”, detalló.
Vocación y respuesta
Bournissent también subrayó el compromiso de quienes integran el cuerpo: “Cuando uno sale a trabajar no piensa en un sueldo sino en el que está atrapado en un auto, en un incendio, etcétera”. En Santa Fe, los Voluntarios suelen actuar como apoyo de los Bomberos Zapadores, aunque a veces deben salir solos.
El verano es el momento más crítico. “En la época pico del año en verano no damos abasto. Necesitamos cambiar las unidades y equipos pero no hay fondos suficientes”, advirtió el titular de la Comisión.
Mientras esperan una solución nacional, desde el cuartel gestionaron ayuda provincial. “Hemos pedido ayuda a algunos senadores, el aporte provincial llegó, pero se sigue peleando por otras cosas que faltan y la única forma de llegar es si se destraban esos subsidios grandes nacionales”, afirmó Bournissent. También destacó el respaldo de la comunidad: “Los vecinos de la ciudad se han portado muy bien con nosotros. Hemos hecho un bingo donde nos aportaron artefactos para sortear diferentes negocios locales”.
Además del equipamiento, el cuartel necesita profesionales contables para su administración, según cerró su presidente.