El sismo en Colombia expone el lado oscuro de la construcción mendocina
El sismo en Colombia dejó al desnudo una realidad que Mendoza prefiere ignorar: las construcciones sin permiso crecen sin freno. ¿Qué riesgos reales enfrenta la provincia?
El reciente terremoto de magnitud 7,4 que devastó el occidente de Colombia reavivó en Mendoza una preocupación que no da tregua: el avance imparable de las construcciones clandestinas en una de las zonas más sísmicas de Argentina. Mientras los escombros aún humean en el Chocó, un informe del Centro de Ingenieros de Mendoza enciende todas las alarmas.
El sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento del Chocó, dejó cientos de víctimas fatales y expuso la fragilidad de edificios antiguos y obras levantadas sin supervisión profesional. Aunque el contexto local es otro, el paralelo resulta inevitable: Mendoza comparte con Colombia la amenaza sísmica, pero suma un ingrediente explosivo: cada vez más metros cuadrados se construyen al margen de la ley.
Números que asustan
Según el relevamiento del Centro de Ingenieros, la superficie construida sin permiso previo pasó de 118.655 metros cuadrados en el año 2000 a 324.996 metros cuadrados en 2025. En términos relativos, esas obras representaban el 16,23% de la superficie autorizada al inicio de la serie y escalaron al 30,59% en 2025.
El dato más contundente surge del acumulado de los últimos 25 años: sobre 22,7 millones de metros cuadrados construidos con permiso, se levantaron 5,5 millones de metros cuadrados de manera clandestina, lo que equivale al 24,19% del total. Dicho de otro modo, casi uno de cada cuatro metros cuadrados construidos entre 2000 y 2025 se hizo sin autorización.
Permisos: la brecha se ensancha
La cantidad de permisos también refleja la magnitud del problema. En 2000 se otorgaron 3.398 permisos formales y se detectaron 1.201 obras ilegales, una relación del 35,34%. Para 2025, con 3.393 permisos regulares, las construcciones clandestinas llegaron a 2.273, elevando la proporción al 66,99%.
El acumulado del período muestra 42.548 permisos de obras clandestinas frente a 82.995 permisos regulares, una relación del 51,27%. Es decir, más de la mitad de las obras detectadas carecen de habilitación.
¿Por qué crece la ilegalidad?
Los ingenieros apuntan a dos causas principales. Por un lado, el encarecimiento de la construcción y la caída del poder adquisitivo empujan a muchos propietarios a saltarse los honorarios profesionales y los derechos municipales. Por otro, critican la debilidad de los controles estatales y las moratorias que terminan regularizando edificaciones nacidas fuera de la norma.
El problema no es solo administrativo, sino estructural. Una obra ejecutada sin proyecto, cálculo y dirección profesional puede tener un comportamiento mucho más riesgoso durante un terremoto. Por eso, el Centro de Ingenieros exige reforzar los controles de documentación, ejecución y mantenimiento, y recuerda que la aplicación estricta de las normas sismorresistentes es una condición básica en una provincia con antecedentes sísmicos como Mendoza.
El terremoto de Colombia demostró que los daños más graves se concentran en edificaciones vulnerables. En Mendoza, donde el recuerdo del terremoto de 1861 sigue latente, la pregunta incómoda vuelve a flotar: ¿cuánto se está construyendo hoy fuera de los controles que buscan mitigar el impacto de un futuro sismo?