El sismo que despertó a La Rioja: ¿por qué se sintió tan lejos?
Un sismo de magnitud 5,4 despertó a La Rioja en la madrugada. El epicentro, cerca de Aimogasta y Chilecito, tuvo una profundidad de 143 kilómetros. ¿Por qué se sintió en San Juan, Catamarca y hasta Córdoba?
Un temblor de magnitud 5,4 sacudió la madrugada riojana y su vibración cruzó los Andes hasta San Juan, Catamarca y Córdoba. El movimiento se registró en las primeras horas de la mañana y, pese a su intensidad, no se reportaron daños ni víctimas.
El epicentro se ubicó cerca de Aimogasta y Chilecito, en territorio riojano. La particularidad que explica su alcance fue la profundidad del fenómeno: 143 kilómetros bajo la superficie. Esa distancia hizo que la onda sísmica se dispersara por una región mucho más amplia de lo habitual.
Un temblor que viajó lejos
La combinación de magnitud y profundidad permitió que el movimiento se percibiera en provincias vecinas. San Juan, Catamarca e incluso la ciudad de Córdoba registraron la vibración, según los reportes iniciales. En la zona de Cuyo y el Noroeste argentino, los sismos profundos suelen sentirse en un radio amplio, aunque con menor intensidad en la superficie.
Hasta el momento, las autoridades no informaron sobre destrozos ni heridos. La magnitud 5,4 en la escala de Richter es considerada moderada a fuerte, pero su profundidad habría atenuado el impacto en la superficie.
El episodio ocurre en una región de actividad sísmica frecuente, donde los movimientos telúricos son parte de la vida cotidiana. La ausencia de consecuencias graves, en este caso, se explica por esa misma profundidad que lo convirtió en un fenómeno sentido a cientos de kilómetros a la redonda.