El sistema que vigila a los alumnos salteños: los tres días que encienden todas las alarmas
El Sistema de Alertas Tempranas ya rige en las escuelas de Salta y un dato clave enciende todas las alarmas: de 24.000 alumnos que no promueven, solo 11.000 repiten. ¿Qué pasa con el resto?
El Ministerio de Educación de Salta puso en marcha el Sistema de Alertas Tempranas (SAT), una herramienta que monitorea la trayectoria escolar de los estudiantes para detectar a tiempo quiénes están en riesgo de abandonar. Miguel Gutiérrez, director de Información Educativa, explicó a El Tribuno cómo funciona y qué debe hacer la escuela cuando el tablero enciende una alerta.
Según Gutiérrez, el SAT usa información sobre la trayectoria de cada alumno para anticipar situaciones que podrían poner en peligro su continuidad educativa. "Nos va a permitir prevenir e intervenir", aseguró.
Los cinco pasos que debe seguir la escuela
Cuando el tablero marca a un estudiante en riesgo alto o medio de abandonar, el establecimiento tiene un protocolo con cinco pasos. Primero, registrar qué contacto tuvo con la familia. Segundo, qué intensificación de la enseñanza se está haciendo: clases de apoyo, recuperación en contraturno, trabajo en grupos pequeños, tutorías o reuniones docentes.
Tercero, la intervención de los equipos de orientación educacional. Cuarto, la estrategia de revinculación. Y quinto, la flexibilización de las trayectorias. "Hoy trabajamos con los supervisores para terminar este tablero. Estas acciones son netamente provinciales y van a actuar sobre cada alumno que tenga riesgo de abandono", detalló el funcionario.
Las inasistencias que disparan la alarma
La normativa establece que 15 inasistencias generan una alerta. Pero hay otro protocolo: si un chico falta tres días consecutivos, se activa una alerta para que se envíe a la Policía o a personal del establecimiento a preguntar a los padres qué está pasando. "Es una acción directa con la familia", subrayó Gutiérrez.
El ausentismo es, según el director, uno de los principales problemas del nivel secundario, y también afecta al primario después de la pandemia. Los porcentajes varían: hay escuelas con un 20 o 30% de ausentismo, y otras con cifras aún mayores donde los alumnos siguen en estado regular. La decisión de dejar libre a un estudiante queda a criterio del cuerpo directivo, analizando cada caso. "No es una normativa taxativa. La idea es ayudarlo y acompañarlo", aclaró.
No promoción: la otra variable de riesgo
Además de la inasistencia, la no promoción es una variable clave. Gutiérrez aportó un dato contundente: de 24.000 chicos que no promueven un año, solo 11.000 repiten. "Perdemos casi 13.000 en un solo día, porque la última mesa examinadora es en los últimos días de febrero", lamentó. A eso se suman la sobreedad y la inasistencia.
El funcionario remarcó que el SAT busca acompañar esas trayectorias. "Queremos acompañar. Por eso es importante que el Sistema de Alertas acompañe las trayectorias", insistió.
Buena recepción entre directivos y supervisores
Consultado sobre cómo recibieron la herramienta los directivos y supervisores, Gutiérrez contó que muchos cargaban datos en distintas plataformas sin recibir devoluciones, o tenían que calcular ellos mismos las tasas de repitencia, promoción y sobreedad. "Tienen datos, pero los tienen que transformar en información", explicó. Y cerró: "Lo tomaron muy bien porque les facilita la tarea".