El SMN emite una nueva alerta por tormentas: ¿qué zonas de Buenos Aires quedan en riesgo?
El SMN lanzó un nuevo alerta por tormentas para el jueves. ¿Sabés qué zonas de la provincia quedan excluidas? Enterate de los detalles y preparate.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) renovó la alerta por tormentas para el jueves, y esta vez el aviso alcanza a casi toda la provincia de Buenos Aires. Las condiciones climáticas podrían ser extremas, con ráfagas y granizo incluidos.
¿Qué dice el parte oficial?
Según el organismo, “el área será afectada por tormentas de variada intensidad, algunas fuertes”. Además, advierten que podrían estar acompañadas por ráfagas fuertes, granizo, lluvias abundantes en períodos cortos y actividad eléctrica intensa.
El parte también detalla que se esperan valores de precipitación acumulada entre 40 y 80 mm, que podrían superarse de manera puntual. Esto significa que en algunas localidades el agua podría caer con mayor fuerza.
¿Cuáles son las zonas afectadas?
El aviso abarca casi la totalidad del territorio bonaerense, pero hay dos excepciones: el AMBA y el extremo sur. En esas áreas, la situación sería diferente.
Para este martes, en tanto, se prevén lluvias en Capital Federal y el conurbano, junto con un descenso de la temperatura. Los especialistas recomiendan tomar precauciones y mantenerse informados ante cualquier actualización del SMN.
La alerta meteorológica es un llamado de atención para que los vecinos estén atentos, especialmente en zonas rurales o vulnerables, donde las tormentas fuertes pueden generar anegamientos o daños en la infraestructura.
Las autoridades locales suelen activar protocolos de emergencia ante este tipo de avisos, por lo que se espera que en las próximas horas se difundan recomendaciones oficiales. La población debe evitar circular durante las tormentas y asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento.
El SMN continuará monitoreando la evolución del sistema climático y emitirá nuevos partes si fuera necesario. Mientras tanto, la consigna es prevenir y no exponerse a los fenómenos que podrían desarrollarse.