El Soberbio: la crecida obligó a evacuar a 40 familias y ya hay dos que pudieron volver a sus casas
¿Ya volvieron todos? La crecida en El Soberbio mantiene evacuadas a 40 familias, pero dos ya regresaron. Conocé cómo sigue la asistencia y qué pasó con los muebles guardados.
La crecida en El Soberbio mantiene en vilo a los vecinos de cuatro barrios. Este viernes por la tarde, dos familias del barrio Unión pudieron regresar a sus hogares, mientras continúa la asistencia a los evacuados.
El parte oficial de la Comisaría jurisdiccional confirmó que son 40 las familias afectadas por el avance del agua. Los damnificados pertenecen a los barrios Unión, Santa María, Galeano y Chivilcoy, donde el río volvió a complicar la vida cotidiana.
¿Qué pasó con las familias evacuadas?
Según el último relevamiento, el retorno de los vecinos del barrio Unión se concretó apenas las condiciones del terreno lo permitieron. Se trata de un primer paso en un proceso que, según las autoridades, será progresivo y dependerá de la evolución del nivel del agua.
Mientras tanto, los equipos de la Unidad Regional VIII siguen recorriendo las zonas anegadas. El objetivo es mantener el contacto permanente con las familias y acompañar cada regreso de manera segura.
Sin muebles en la Iglesia Católica
En medio de las verificaciones, también se confirmó que el predio de la Iglesia Católica, que había sido utilizado para resguardar pertenencias durante la emergencia, ya no tiene muebles depositados. Eso significa que los dueños ya retiraron sus bienes, un indicio de que la situación comienza a normalizarse en algunos sectores.
Desde la fuerza de seguridad aseguraron que el operativo de asistencia no se detiene. Los efectivos continúan con el relevamiento en las zonas afectadas y evalúan caso por caso la posibilidad de retorno, siempre con la premisa de no exponer a los vecinos a nuevos riesgos.
La crecida en El Soberbio es monitoreada de cerca por las autoridades locales, que pidieron a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y no bajar la guardia ante posibles cambios en el nivel del río.