El municipio de General Roca les pagará el sueldo de noviembre en cuotas a más de mil empleados y la planta ya se declaró en alerta: la reunión con el Ejecutivo quedó para mañana, y lo que se defina ahí puede cambiar el mes de miles de familias.
Los empleados municipales de General Roca definieron este miércoles seguir en estado de alerta y esperar la reunión que mantendrán mañana con el Ejecutivo local, después de que el municipio comunicara que pagará los salarios de noviembre en cuotas.
La asamblea se hizo al mediodía en el obrador municipal del Parque Industrial y fue masiva. Participaron áreas clave como mantenimiento, recolección y obras públicas, junto a referentes de UPCN y ATE.
El anuncio cayó como un balde de agua fría sobre una planta que ronda entre 1.200 y 1.300 trabajadores. Según Alfredo Arteaga, dirigente de UPCN, la sorpresa y el enojo fueron totales, tanto por la modalidad del pago como por la falta de diálogo previo.
«Ni siquiera se ha respetado un acuerdo paritario»
«Repudiamos totalmente esto. Nosotros veníamos cobrando el último día hábil del mes con un depósito del sueldo completo y hoy nos encontramos con esta situación donde ni siquiera se ha respetado un acuerdo paritario», sostuvo el referente sindical.
Arteaga explicó que la decisión del municipio rompió lo pactado para el período: «Teníamos acordado para este mes un incremento del 2% sobre los haberes de noviembre y en ningún momento estaba mencionado el hecho de que se hagan cuotas. Esto fue como que una sorpresa no muy grata para todos los compañeros».
El impacto, remarcó, se mide en la vida cotidiana de cada casa: «Esto complica en el día a día con su familia cada uno de los compañeros, complica con el que tiene que pagar un alquiler, con el que tiene que comprar una medicación, complica con el que tiene hijos, con una boleta de servicios».
La reunión y el plan de acción
Los gremios resolvieron esperar hasta este jueves para escuchar la respuesta formal del Ejecutivo en un encuentro pautado en la Secretaría de Gobierno.
Si no obtienen una solución satisfactoria, advirtieron que no piensan ceder. «La medida de fuerza no está descartada en ningún momento, pero queremos ser respetuosos ante nada y tratar de confiar en la buena voluntad del Ejecutivo todavía», afirmó Arteaga.
En caso de que la respuesta no conforme, UPCN y ATE volverán a llevar la información a las bases con una nueva asamblea para definir los pasos a seguir. Entre las alternativas aparece «una retención de servicios que todavía no está definido por dónde empezaría», con el respaldo conjunto de ambos sindicatos.
Foto: Tania Domenicucci