El suelo se mueve: lo que ocurre en un campo de Los Juríes cuando pasan las cosechadoras
Las imágenes muestran cómo la superficie cede bajo el peso de la maquinaria. ¿Qué está pasando en los campos del sudeste santiagueño?
En plena campaña gruesa, productores del sudeste santiagueño vivieron una escena que parece sacada de una película: el suelo comenzó a ondularse bajo el peso de las cosechadoras. El insólito fenómeno ocurrió en un establecimiento ubicado en el Lote 53, en la zona rural de Los Juríes, y quedó registrado en imágenes que rápidamente se viralizaron.
¿Por qué el terreno se balancea?
Según explican especialistas de la zona, el fenómeno se debe a la saturación extrema del perfil del suelo producto de las intensas y repetidas lluvias registradas en los últimos tiempos. Al alcanzar su máxima capacidad de retención de agua, las capas del terreno pierden firmeza y cohesión, provocando que la capa superficial vegetal se desplace sobre un sustrato completamente saturado.
En esas condiciones, el paso de maquinaria pesada como cosechadoras o tractores genera una deformación visible del terreno, que se comporta de manera elástica y transmite el movimiento en forma de balanceo.
Impacto en la producción agrícola
Más allá del impacto visual, la situación representa un desafío para la actividad agrícola, ya que aumenta el riesgo de que la maquinaria quede atascada, complica los tiempos de trabajo en plena cosecha y puede generar daños estructurales en el suelo, como compactación y pérdida de porosidad.
El fenómeno, que impactó rápidamente en redes y en el ámbito productivo, es considerado una consecuencia directa del exceso hídrico que afecta a la región y refleja las dificultades que atraviesa el sector agropecuario frente a escenarios climáticos extremos.