El sueño circense de Romina: un galpón de 10 metros para llevar Cirdante a otro nivel
¿Sabías que en San Martín de los Andes existe una escuela de circo que está por dar un salto enorme? Conocé cómo un crédito provincial cambiará la historia de Cirdante.
Romina Farías, fundadora de la escuela de circo contemporáneo Cirdante en San Martín de los Andes, recibió un crédito provincial que le permitirá mudarse a un galpón con mayor altura y equipamiento profesional. El financiamiento, otorgado por el Iadep, marca un antes y un después para este emprendimiento familiar que nació en 2007.
Lo que comenzó como un proyecto junto a su hermana, con la idea de "hacer posible un espacio donde la práctica circense sea un estilo de vida", hoy está a punto de dar un salto cualitativo. El apoyo económico, enmarcado en la línea "Invertimos en Cultura, Creamos Futuro", permitirá acondicionar un nuevo espacio de mayores dimensiones en la localidad cordillerana.
¿Por qué necesitan un galpón más grande?
El crecimiento sostenido de la escuela y la llegada de nuevos alumnos hicieron que la infraestructura actual quedara chica. Por eso, el principal objetivo es trasladar las actividades a un galpón con una altura mínima de 10 metros y una mayor superficie operativa.
Según explicó Romina, estas características son fundamentales para desarrollar adecuadamente las disciplinas aéreas, ampliar las clases grupales y avanzar en producciones escénicas de mayor escala. No es un detalle menor: en una zona donde escasean los espacios con infraestructura adecuada para estas prácticas, Cirdante busca posicionarse como un referente.
¿Qué equipamiento incorporarán?
El crédito, gestionado a través del Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (Iadep), permitirá incorporar equipamiento técnico y de seguridad de primer nivel: colchonetas profesionales, airtrack, tatamis, estructuras y accesorios de rigging, además de equipamiento de sonido e iluminación y mejoras generales para el espacio.
"El financiamiento representa un impulso concreto para el emprendimiento", precisó Romina, quien destacó que esta inversión no solo mejora las condiciones materiales de la escuela, sino que también abre la puerta a consolidar un ámbito cultural integral.
Más que un espacio: una comunidad
La ampliación no se limita a lo edilicio. También permitirá diversificar la propuesta con nuevos talleres y seminarios, desarrollar una programación anual de espectáculos e incorporar residencias artísticas. Todo esto, con un objetivo claro: generar nuevas oportunidades laborales y ampliar el acceso de la comunidad a las artes circenses.
Detrás de cada entrenamiento, cada acrobacia y cada puesta en escena, hay un proyecto de crecimiento que apuesta por profesionalizar una actividad cultural. Con la mirada puesta en esta nueva etapa, Romina proyecta seguir creciendo desde San Martín de los Andes, articulando con redes de circo nacionales e internacionales, y fortaleciendo un espacio donde la formación, la creación artística y el encuentro comunitario puedan convivir.