El sueño continúa: Social Lux grita bicampeón y Ludueña explota de orgullo
¿Cómo logró Social Lux imponerse en la final y quedarse con el bicampeonato? Los detalles de una consagración histórica que tiene a Ludueña como protagonista.
Las Pioneras volvieron a demostrar por qué son las dueñas del fútbol femenino santafesino. El 1-1 en Paraje El Timbó les bastó para consagrarse bicampeonas de la Copa Santa Fe, tras el contundente 5-1 de la ida. Un logro que trasciende lo deportivo y se convierte en una fiesta para todo el barrio.
El equipo dirigido por Mauro Palacios viajó al norte de la provincia con la misión de defender el título, y aunque las locales abrieron el marcador, la respuesta no se hizo esperar. La hazaña, sin embargo, no fue casualidad: es el resultado de un trabajo sostenido, de pibas que crecieron jugando en la Rosarina y que ahora dominan en toda la provincia.
Un partido de trámite parejo
En el estadio Aroldo Vénica de Reconquista, las de Defensores de la Costa salieron con todo. Amancay Urbani, promediando la primera etapa, puso el 1-0 parcial tras una jugada que generó polémica por una falta no sancionada. Pero Social Lux no perdió la calma.
La arquera local Simona Rolón se convirtió en figura al evitar la caída de su arco en varias ocasiones, pero a los 33 minutos, la presión de las verdiblancas dio sus frutos. Giulliana Nebuloni, que había ingresado al campo, recuperó la pelota, eludió a su marca y envió un centro que Brisa Sandoval, en su afán de despejar, terminó metiendo en su propio arco. El 1-1 fue un premio a la insistencia y a la jerarquía de un equipo que nunca dejó de creer.
Más que un club, una familia
Adriana Lofiego fue quien les abrió las puertas para que estas pibas empezaran a soñar. Hoy, ese sueño es una realidad absoluta. Social Lux no solo ganó la Copa Santa Fe, sino que lo hizo con un estilo inconfundible: buen fútbol, solidez defensiva y una contundencia que asusta. Las críticas y los destratos, lejos de afectarlas, las fortalecieron.
El barrio Ludueña está de fiesta. Rosario vuelve a estar en lo más alto del fútbol provincial, y las Pioneras son las reinas indiscutidas. La gloria, una vez más, tiene olor a verdiblanco.


