El sueño de la cancha sintética de Reinventar Tandil choca con la política local
¿Por qué se traba un proyecto educativo que parecía tener apoyo unánime? Los detalles que nadie contó sobre la concesión que reclama Reinventar Tandil.
La ONG Reinventar Tandil ve con preocupación cómo su proyecto para construir una cancha de césped sintético quedó trabado en el Concejo Deliberante. La falta de acuerdo entre los bloques sobre la concesión del predio por 30 años tiene en vilo una inversión que depende en un 80% de aportes privados y donaciones.
¿Por qué se frenó el proyecto?
La organización necesitaba que los concejales aprobaran la extensión de la concesión del terreno municipal por tres décadas, el máximo permitido por ley. Pero la iniciativa no avanzó y sus integrantes no esperaban este escenario, ya que confiaban en un respaldo unánime por el perfil educativo y social de la institución.
"Nos desayunamos el viernes pasado que había algunas personas que no estaban de acuerdo, que les parecía mucho tiempo", reveló Cata Granel, fundadora y tesorera de la ONG.
Desde la oposición, algunos sugirieron postergar la decisión hasta después de las elecciones. También hubo comparaciones con otros reclamos por terrenos, como los de la Quinta Belén o los sindicatos, lo que Granel consideró "inentendible".
"Cuando nos enteramos hablé con Rogelio (Iparraguirre) el viernes, por teléfono; hablé ayer con (Marcos) Nicolini. En el caso de (Gonzalo) Santamarina, tenía prometido conversar con nosotros el jueves. Lo que nos dicen es que les parecía como mucho el tiempo, o que después de las elecciones sí nos los iban a dar", detalló la referente.
El reclamo de una institución educativa
Granel insistió en que Reinventar no debería ser equiparada con otros conflictos, ya que su labor es estrictamente educativa. "Nos llama la atención porque es algo educativo que pensábamos que iba a ser por unanimidad, pero seguramente van a cambiar de opinión porque siempre hay que apostar a la unión y al bien común", afirmó.
La demora también pone en riesgo el objetivo de contar con una infraestructura propia para las niñas que crecieron en el club y hoy son profesionales que quieren devolver lo aprendido. "Lo que pensamos es que tienen que pensar en los niños y una causa en común", concluyó Granel, esperanzada en que los concejales reconsideren su postura.
Una historia de esfuerzo y superación
Reinventar Tandil nació en 2005 con el hockey como herramienta de transmisión de valores. Comenzó en un playón y hoy es un espacio que ofrece acompañamiento educativo, talleres de arte, recreación y cocina. "Reinventar es educación, plenamente educativo a través del deporte con valores", explicó Granel.
El esfuerzo de los voluntarios, que construyeron vestuarios y techos con sus propias manos, y el apoyo de la comunidad no fueron suficientes para destrabar el tema en el Concejo. La organización cuenta con el respaldo de otros clubes sociales y del Banco Galicia, además de programas como "Apadrina una Puma" que permiten a estudiantes continuar sus carreras en otras ciudades.
"Ya van más de 12, 15 graduados de ingeniero en sistemas, económicas... nuestras niñas ya fueron creciendo", contó Granel, quien también destacó que la semana pasada se recibió la primera profesora de educación física formada en el club.
Para la fundadora, Reinventar cumple un rol de "tercer sector" que acompaña a familias y escuelas, brindando un espacio para que los chicos se desarrollen y no estén en la calle. La incertidumbre ahora es si los concejales entenderán la importancia de esta obra para la comunidad.