El sueño mundialista de la India: 1.450 millones de habitantes y un ranking que duele
¿Sabías que la India, con 1.450 millones de habitantes, está en el puesto 138 del ranking FIFA? Un ingeniero recorrió 10.000 km para ver un Mundial que su país aún no puede jugar. Conocé las razones detrás de esta deuda pendiente.
Gourav Roy, un ingeniero indio en San Francisco, manejó 10.000 km para ver el Mundial. Pero su país, con 1.450 millones de personas, ni siquiera sueña con clasificar. La India, 138ª en el ranking FIFA, no logra reformar su fútbol y se queda fuera hasta de la Copa Asia.
¿Por qué la India no despega en el fútbol?
Mientras Curazao y Cabo Verde, con poblaciones minúsculas, ya están en el Mundial de 2026, la India sigue siendo un gigante dormido. Los especialistas señalan problemas de base: formación juvenil deficiente, falta de popularidad fuera de unos pocos estados y una federación (AIFF) sin visión unificada.
“He aprendido a amar sin expectativas. Esa es la carga del aficionado al fútbol indio”, confesó Roy. La frase resume la frustración de millones.
Un deporte confinado a pocas regiones
En un país obsesionado con el críquet, el fútbol solo es pasión en Bengala Occidental, Goa, Kerala, Mizoram y Manipur. La Superliga India (ISL), creada en 2014 con apoyo de Reliance Industries, intentó expandirlo, pero con éxito limitado.
En 2025, la AIFF y Reliance no renovaron su acuerdo, estancados en una puja judicial. Este año, la ISL, ahora bajo dirección de los clubes, aún no tiene contrato televisivo ni calendario definido. “Los clubes solos no pueden arreglar el fútbol indio”, dijo Mandar Tamhane, presidente del NorthEast United. “Hace falta un esfuerzo colectivo: Gobierno, empresas, federación”.
El talón de Aquiles: la formación juvenil
Lalnghinglova Hmar, miembro del comité ejecutivo de la AIFF y ministro de Deportes de Mizoram, es tajante: “En Corea del Sur y Japón, los niños juegan más de 40 partidos oficiales por temporada. En la India, los sub-15 apenas disputan entre 12 y 15. Algunos llegan a la selección juvenil con menos de 20 partidos en su haber”.
“Faltan entrenadores cualificados. Muchos estados ni siquiera tienen liga juvenil. Así no podemos competir”, agregó. El tamaño del país, que lo hace atractivo como mercado, también dificulta reformas generalizadas. “Si la mitad de los estados hiciera un buen trabajo en las bases, las cosas crecerían”, añadió Hmar.
La incertidumbre en la ISL, que el año pasado obligó a suspender salarios en algunos equipos, golpea los programas de desarrollo. “Si hay estabilidad, la inversión aumentará”, afirmó Ravi Puskur, del FC Goa. Pero el camino es largo: “Sanear el sistema llevará cuatro años, y luego otros 20 o 25 para llegar al Mundial”, estimó.