El súper El Niño llega al NOA: los dos meses en los que las lluvias no darán tregua
El SMN ya lo confirmó: el súper El Niño avanza sin freno y el NOA tiene fecha para las lluvias históricas. Pero hay dos meses que concentrarán toda la furia del fenómeno. ¿Cuáles son?
El Noroeste Argentino se prepara para un cierre de año con lluvias que podrían marcar un récord. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que el actual fenómeno de El Niño, catalogado como "muy fuerte", tiene más de un 90% de probabilidades de consolidarse, y que los excesos de precipitaciones se concentrarán en dos meses clave.
El informe "Climatología de la Precipitación por Regiones para los Eventos El Niño y Monitoreo del Caso Actual" revela que, en los últimos 45 años, la región no mostró una tendencia tan sostenida de acumulación de agua como otras zonas del país. Sin embargo, para este ciclo 2026/2027, los modelos anticipan un escenario inusual.
Un Pacífico que no da tregua
El calentamiento del océano Pacífico ecuatorial es el motor de este fenómeno. Las anomalías térmicas en la superficie del agua superaron los +3,5 °C cerca de las costas sudamericanas, acompañadas por un debilitamiento de los vientos alisios y un Índice de Oscilación del Sur en valores negativos estables.
Ante este panorama, los modelos dinámicos y estadísticos estiman un 100% de probabilidad de que la fase de El Niño continúe intensificándose. Con más de un 90% de chances de alcanzar la categoría "Muy Fuerte", los meteorólogos ya lo comparan con los ciclos recordados de 1982/83, 1997/98 y 2015/16.
El historial de El Niño en el NOA
Desde 1981 hasta 2025, el SMN contabilizó 14 eventos de El Niño en Argentina. Cinco fueron débiles, cuatro moderados y cinco fuertes o muy fuertes. A diferencia del Litoral o la zona núcleo —donde el agua suele ser abundante en casi todo el ciclo—, en el NOA el comportamiento histórico mostró matices muy particulares según la fuerza de cada episodio.
En los eventos fuertes, la tendencia decreciente de precipitaciones entre febrero y junio es clara. Pero cuando el fenómeno es muy fuerte, los excesos de lluvia quedan acotados principalmente a diciembre y enero. En el promedio ponderado de los casos más intensos, la señal de exceso pluviométrico logra extenderse de manera continua desde noviembre hasta febrero.
En contraste, durante episodios de intensidad moderada, la región ha llegado a experimentar la señal opuesta: déficits de agua entre enero y abril.
Los meses críticos para El Niño 2026/2027
El informe del SMN advierte un punto de partida atípico para las provincias del noroeste. Aunque el invierno forma parte de la habitual estación seca en la región, este año la zona experimentó condiciones inusualmente húmedas que se prolongaron con anomalías positivas durante septiembre.
Con la perspectiva de un fenómeno clasificado como muy fuerte para los próximos meses, las miradas están puestas en el comportamiento del tiempo al cierre de la primavera y el inicio del verano, período en el que históricamente la atmósfera descarga su mayor impacto en el NOA.
Los dos meses más críticos, según los registros históricos para eventos de esta magnitud, serán diciembre y enero, cuando las lluvias podrían alcanzar niveles históricos.
