El super-RIGI que promete beneficios impositivos récord: ¿qué falta para que llegue al Congreso?
El Gobierno ultima el proyecto que promete beneficios fiscales récord para inversiones. ¿Qué sectores serán los más beneficiados y cuándo se trataría en el Congreso?
El Gobierno nacional ultima los detalles del proyecto de super-RIGI, una ampliación del régimen de grandes inversiones que busca atraer capitales globales con beneficios fiscales históricos. Fuentes oficiales confirmaron que el texto está “muy avanzado” y que se enviaría al Congreso la próxima semana, luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipara su ingreso para esta semana.
La iniciativa es una de las apuestas centrales de la Casa Rosada para retomar la agenda legislativa en medio de tensiones internas por el caso de Manuel Adorni y la negociación con aliados por el paquete de leyes que buscan acelerar antes del Mundial. En la mesa política del martes, el jefe de Gabinete expuso el listado de leyes previstas, con el super-RIGI entre las principales.
¿Quién impulsó el super-RIGI?
La idea fue impulsada por Luis Caputo y tomó forma definitiva en una conversación con Javier Milei durante el regreso del viaje a Estados Unidos. En el equipo económico sostienen que el objetivo es ampliar los beneficios del RIGI vigente para industrias que hoy no tienen desarrollo local a gran escala y que requieren márgenes fiscales más agresivos para competir por inversiones globales.
El RIGI original fue creado por el Título VII de la Ley 27.742, que estableció incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios junto a un sistema de protección de derechos para grandes proyectos de inversión. En febrero, el oficialismo prorrogó por un año el plazo para adherir, a partir del 8 de julio de 2026, mediante el Decreto 105/2026.
¿Qué beneficios concretos ofrece el super-RIGI?
Según anticipó Caputo en la conferencia oficial del 8 de mayo, el nuevo régimen incluirá una alícuota de Ganancias del 15%, contra el 25% del RIGI actual; amortización acelerada del 60% en el primer año y 20% en cada uno de los dos años siguientes; exención de aranceles de importación para bienes vinculados a la puesta en marcha; y derechos de exportación en cero desde el inicio.
El borrador también contempla condiciones para las provincias y municipios que adhieran. El Ejecutivo busca que las jurisdicciones acepten una alícuota de Ingresos Brutos inferior al 0,5% y que las tasas municipales no estén vinculadas a las ventas. Ese punto abre una negociación directa con gobernadores e intendentes, ya que implica fijar límites sobre tributos locales para los proyectos alcanzados.
¿Qué sectores apunta a captar?
En la Casa Rosada sostienen que buscan captar nuevos proyectos productivos en sectores como la cadena del litio y fabricación de baterías, hidrógeno verde o de bajas emisiones, GNL onshore, reactores nucleares pequeños y medianos, paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, productos petroquímicos, industria aeroespacial, cadena del uranio, productos industriales derivados de la pesca y fertilizantes de potasio o fósforo.
En Balcarce 50 buscan darle un cerrojo jurídico en la redacción para evitar futuras judicializaciones. Los equipos técnicos ajustan detalles del texto final —como el monto mínimo de inversión— junto con la estrategia legislativa, que todavía no está definida. Uno de los puntos que debate la mesa política del oficialismo es a través de qué cámara buscarán ingresarlo, mientras negocian una reforma electoral con los mandatarios provinciales.

El ministro Luis Caputo brindó detalles del super-RIGI en una conferencia de presna junto al jefe de gabinete, Manuel Adorni.