San Luis aparece como la provincia mejor administrada del país, pero el economista Norberto Itzcovich advierte que ese logro tiene una contracara que golpea directo a comercios, empresas y trabajadores. Quiénes terminan pagando la cuenta, según su análisis.
El economista Norberto Itzcovich salió a cruzar al Gobierno de San Luis por los festejos alrededor del superávit fiscal provincial. Su planteo es directo: ese resultado no aparece por una economía en expansión, sino que se apoya en recursos que salen del sector privado, en un escenario de actividad en caída.
El disparador fue un informe de la consultora Empiria, que colocó a San Luis como la provincia mejor administrada del país al registrar un superávit primario del 1,2% de su Producto Bruto Geográfico (PBG). Sobre ese dato, el economista armó su objeción en diálogo con SanLuis24 Noticias.
Superávit con economía en retroceso: la objeción de fondo
Para Itzcovich, la lectura oficial del resultado fiscal esconde una confusión de base. “En la teoría económica, eso es un error conceptual. Una cosa es tener superávit cuando la economía está creciendo, el desempleo está bajando o una economía se está desarrollando; y otra cosa es tener superávit y mantenerlo o incrementarlo cuando la economía está sufriendo”, sostuvo.
El economista plantea que las cuentas públicas no se pueden mirar aisladas de lo que pasa puertas afuera del Estado: las empresas, los comercios y los trabajadores. “Cuando las empresas están cerrando, cuando la gente se está quedando sin trabajo, cuando los salarios no alcanzan, cuando los negocios no venden nada, mantener ese superávit quiere decir que el sector privado, es decir, las empresas, los comercios, los trabajadores, todos los que se desempeñan en el sector privado están manteniendo o subsidiando al Estado”, afirmó.
Quiénes sostienen el resultado, según el economista
Itzcovich aclaró un punto que suele quedar afuera de la discusión: el sector privado no son solo las empresas ni los empleadores, sino también los trabajadores en relación de dependencia. Para explicarlo echó mano a una identidad macroeconómica clásica.
“Cuando el sector público tiene superávit, el sector privado tiene déficit. Esto quiere decir que los privados, comerciantes, empresarios y trabajadores, están pagando impuestos de más para bancar ese superávit”, argumentó.
El contexto que el Gobierno no menciona, según Itzcovich
El economista vinculó directamente el resultado de las cuentas provinciales con el deterioro de la actividad. “Es producto de que la economía se está cayendo, que no se vende nada, que cada vez hay más locales cerrados, hasta en el shopping de San Luis, cada vez hay más desempleo”, señaló.
En ese marco, calificó como “un error bastante grosero” que el Gobierno provincial se jacte del superávit sin considerar ese escenario. “Conceptualmente, desde el punto de vista macroeconómico, es un error”, concluyó.