El susto que paralizó a Jaldo: dolor en el pecho, sudoración y una intervención cardíaca de urgencia
¿Sabés qué es una angina inestable? El cuadro que llevó a Jaldo a una operación de urgencia y cómo un stent le salvó la vida.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, fue sometido a una angioplastia con colocación de un stent en un hospital porteño tras sufrir un intenso dolor precordial. Su evolución es favorable y permanece internado para controles de rutina.
Todo comenzó cuando el mandatario sintió un fuerte dolor en el pecho acompañado de sudoración. Los síntomas lo llevaron a consultar de inmediato, y tras estudios de laboratorio e imágenes, los médicos sospecharon una angina inestable, un cuadro que exige atención urgente para evitar complicaciones mayores.
¿Qué es una angina inestable?
Este trastorno cardíaco se produce cuando una arteria que irriga el corazón se estrecha de forma significativa, reduciendo el aporte de oxígeno al músculo cardíaco. A diferencia del infarto, el flujo sanguíneo no está completamente interrumpido, pero el riesgo de obstrucción total es alto si no se actúa a tiempo.
Para confirmar el diagnóstico, los especialistas realizaron una cinecoronariografía, un estudio que permite visualizar las arterias coronarias mediante un catéter y contraste. Allí detectaron una estenosis, es decir, un estrechamiento en una rama de la arteria coronaria derecha.
La intervención que le salvó la vida
Frente al hallazgo, los médicos efectuaron una angioplastia y colocaron un stent, una pequeña malla metálica que mantiene abierta la arteria para restablecer el flujo sanguíneo hacia el corazón. Este procedimiento, realizado mediante cateterismo, es uno de los más frecuentes y efectivos en cardiología moderna, y evita en la mayoría de los casos la necesidad de una cirugía a corazón abierto.
Los cardiólogos destacan que, cuando una angina inestable se diagnostica y trata de forma precoz —como ocurrió con Jaldo—, el pronóstico suele ser muy favorable. La rápida intervención reduce significativamente el riesgo de infarto y permite que el paciente recupere la circulación normal.
Tras la colocación del stent, es habitual que el paciente permanezca internado entre 24 y 48 horas para observación, control de la medicación y seguimiento. Si no surgen complicaciones, el alta suele darse en poco tiempo, y luego continúa el tratamiento con controles cardiológicos y medicación preventiva.
El parte médico oficial refleja ese escenario: la intervención fue exitosa, la evolución de Osvaldo Jaldo es favorable y la internación responde al protocolo habitual. Con el tratamiento a tiempo y una adecuada recuperación, las perspectivas médicas son alentadoras.