El tablero político de La Pampa: internas, juntas vecinales y un Ziliotto que no define
¿Pensaban que las elecciones de 2027 estaban lejos? En La Pampa, el interior ya es un tablero de disputas, con intendentes cercados, internas que estallan y un Ziliotto que no define. ¿Quién se queda con cada municipio?
La política pampeana ya transpira la campaña hacia 2027, aunque nadie se anime a decirlo en voz alta. Con un gobernador Sergio Ziliotto que guarda silencio sobre los tiempos electorales, el peronismo y la UCR intentan descifrar un rompecabezas que se complica en cada localidad del interior.
Sin fecha confirmada para los comicios, los nombres para la gobernación empiezan a circular, pero el verdadero dolor de cabeza está en los municipios. Las listas locales son las que traccionan votos para la boleta provincial, y ahí el panorama es incierto: intendentes que controlan sus distritos, otros que ya tienen rivales internos, opositores fragmentados y dirigentes que barajan la opción de las juntas vecinales para esquivar peleas que desgastan.
¿Quién controla el interior?
En Santa Rosa y General Pico, las miradas están puestas en Luciano Di Nápoli y Fernanda Alonso. Di Nápoli quiere saltar a la gobernación, mientras Alonso ya avisó que no iría por la reelección. Pero mientras no lo confirmen, todo el resto espera. Si Di Nápoli se lanza, se abre una interna en el PJ. Alonso, en tanto, tendría a un funcionario como sucesor. En la oposición, por ahora, no aparecen nombres con peso propio, lo que deja la puerta abierta a una catarata de postulantes.
En General Acha, Abel Sabarots mantiene a raya a los libertarios, que no encuentran candidato a intendente. La incertidumbre por el frente anti-PJ provincial lleva a que algunos jefes comunales evalúen armar una junta vecinal. Algo similar ocurre en Eduardo Castex, donde la radical Mónica Curutchet está amenazada por otro sector de su propio partido. Y en Macachín, el intendente radical Martín Mujica quedó acorralado por el PRO local, ex aliados que ahora le juegan en contra.
En Quemú Quemú, Francisco Tassone buscará la reelección, pero un grupo de libertarios ya le avisó que le jugará, lo que podría restarle votos. En Colonia Barón, la intendenta aún no definió si repite, aunque su vice ya está lanzado. Hasta en localidades pequeñas, como Relmo, de menos de 200 habitantes, se espera una interna: el actual intendente radical sería desafiado por un ex intendente, también radical.
Concejos que castigan
Hay distritos donde los Concejos Deliberantes se convirtieron en un dolor de cabeza para los intendentes. En Catriló, la intendenta peronista enfrenta una oposición unida del PJ y el PRO. En Doblas, el intendente macrista está cercado por el PJ y un sector vecinalista. Santa Isabel ya destituyó a su jefe comunal, con el PJ jugando en contra. La Adela, Macachín e Ingeniero Luiggi también viven situaciones tensas.
En Lonquimay y Anchorena, los dos intendentes justicialistas que se sumaron a Fuerza Pampa tendrán enfrente a candidatos del PJ. La interna peronista, en definitiva, está latente en todo el territorio.
Peronismo: la búsqueda de nombres
Donde el PJ no gobierna, la misión es encontrar candidatos competitivos. Algunos dirigentes piensan que la salida es buscar vecinos con arraigo y perfil independiente, que el partido acompañe. En General Acha, las divisiones internas minaron las chances de competir contra Sabarots, y se analiza reconvertirse en junta vecinal para limar diferencias.
En Alpachiri y Macachín, el PJ perdió los municipios en 2023 cuando presentó intendentes que llevaban años en el cargo y el voto no los acompañó. En La Adela, el error fue querer imponer una sucesora. Ahora buscan nombres para recuperar esos distritos. En Macachín, ya habría tres posibles candidatos. En el sur, la situación es crítica: en Guatraché el peronismo está detonado, en su mínima expresión, y en 25 de Mayo está fragmentado entre PJ, MPV y Fuerza Pampa. En el oeste, el PJ es casi monolítico, pero Santa Isabel está dinamitado tras dos destituciones en cinco años.
A quien asome, seguro le aparece un competidor. Ricardo Delfino, ex intendente de Catriló, es uno de los pocos lanzados, pero una diputada provincial ya anunció que tiene otro candidato. En La Maruja, al intendente le surgió una junta vecinal impulsada por peronistas. En Realicó, Facundo Sola tiene un grupo disidente, aunque la oposición tampoco está unida con los libertarios.
Cuando empiecen a llenarse los casilleros en cada pueblo, habrá lugares donde el nombre ya esté puesto. En el resto, comenzará la danza de postulantes para intentar ordenar un mapa que hoy se presenta por demás complicado tanto para el PJ como para la UCR.