El tablero político se reacomoda: los gobernadores toman el control y Corrientes negocia sin ceder
¿Qué se esconde detrás del nuevo rol de los gobernadores en el Congreso? Corrientes negocia con Nación un acuerdo energético clave que podría beneficiar a más de 180.000 hogares. Los detalles que nadie contó.
La segunda mitad del año encuentra al Congreso en plena ebullición. Los gobernadores emergen como piezas clave para destrabar las votaciones que el oficialismo necesita, y Corrientes ya mueve sus fichas en esa partida.
La fragmentación de la Cámara Baja, el peso de los mandatarios provinciales y la agenda legislativa del Gobierno de Javier Milei redefinen los acuerdos para el segundo semestre. En este tablero, las provincias buscan preservar su autonomía mientras negocian respuestas concretas para sus territorios.
En Diputados, La Libertad Avanza y Unión por la Patria siguen siendo los polos dominantes, pero los espacios que intentan ocupar el centro de la escena federal atraviesan movimientos, tensiones y desprendimientos. Detrás de cada banco, se vislumbra la estrategia de un gobernador que quiere posicionarse de cara a 2027.
¿Qué pasa con los bloques federales?
El caso de Innovación Federal es un claro ejemplo. El espacio se encamina a una nueva conformación, con cuatro diputados de Misiones y tres de Salta, bajo el liderazgo de Oscar Herrera Ahuad, exgobernador misionero. La movida busca ampliar la capacidad de negociación de los mandatarios de esas provincias, que mantienen una relación permeable con la Casa Rosada aunque marcaron diferencias en temas puntuales, como la Ley de Tierras.
Provincias Unidas, por su parte, muestra grietas internas. Las diferencias territoriales entre santafesinos, cordobeses, patagónicos, radicales y socialistas comienzan a pesar sobre una construcción que pretendía ser una alternativa federal. La discusión por la zona fría fue una señal de alerta, y se anticipan nuevas tensiones en asuntos como la deuda de las provincias y la eliminación de las PASO.
Un diputado radical sintetizó el dilema: “El que vota para eliminar las PASO quiere la reelección de Javier Milei, y ese es el límite”. La frase refleja cómo las posiciones nacionales se entrelazan con los intereses territoriales.
El rol de Corrientes en la negociación
En este escenario, el gobernador Juan Pablo Valdés se mueve con una estrategia clara: diálogo institucional y defensa de los intereses provinciales. Su reciente acuerdo por las tarifas eléctricas del Norte Grande es una muestra de esa nueva etapa.
Valdés llevó a la mesa con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros gobernadores un reclamo que definió como “sensible” y de “mucho interés” para los correntinos. Su planteo partió de una asimetría regional: “Nuestras industrias se sostienen solo con la electricidad y no tenemos alicientes para equilibrar la competencia”.
El entendimiento contempla ampliar los bloques de consumo alcanzados por el esquema diferencial durante los meses de mayor demanda. Para las zonas cálidas, el bloque pasaría de 150 a 300 kWh, mientras que para las muy cálidas se elevaría de 300 a 550 kWh entre noviembre y abril. En Corrientes, el Gobernador estimó que más de 180.000 hogares podrían verse alcanzados por el nuevo esquema.
Sin embargo, el acuerdo no es automático. La medida requiere que el Senado apruebe la modificación del régimen de Zonas Frías, que ya tiene media sanción de Diputados, y posteriormente una resolución nacional que instrumente los nuevos beneficios. “No es automático”, aclaró Valdés.
¿Qué se viene en el Congreso?
La Casa Rosada enfrenta un segundo semestre legislativo complejo. El Presupuesto, la reforma electoral, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y el régimen de Zonas Frías son parte de una agenda que difícilmente avance solo con la fuerza propia del oficialismo.
La respuesta del Gobierno parece ser un giro hacia una relación más dialoguista con los gobernadores. Pero los mandatarios no buscan un alineamiento político con Milei; su objetivo es más concreto: transformar su capacidad de negociación en respuestas para sus provincias.
Corrientes necesita que el compromiso de Nación se convierta en una medida efectiva, mientras Nación necesita sostener canales de diálogo con gobernadores cuyos legisladores serán decisivos. El acuerdo energético no implica un alineamiento automático, pero construye confianza y abre una instancia de negociación.
La posición de Valdés busca evitar dos extremos: el enfrentamiento permanente con la Casa Rosada y el acompañamiento sin condiciones. La fórmula es reclamar, negociar y sostener los canales institucionales.