El taller de Delfín Gallo que convirtió a los que faltaban a clase en finalistas de un premio nacional

Llegaban sin confianza, faltaban a clase y les tenían miedo a las máquinas de la fábrica. El taller de Víctor Zanotta en Delfín Gallo les dio vuelta la historia, y hoy lo tiene entre los seis finalistas de un premio nacional.

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El taller de Delfín Gallo que convirtió a los que faltaban a clase en finalistas de un premio nacional
El taller de Delfín Gallo que convirtió a los que faltaban a clase en finalistas de un premio nacional

En la Escuela Secundaria Técnica Ingeniero Antonio María Correa, de Delfín Gallo, los chicos hacen pasantías en ingenios azucareros y plantas automotrices. Pero antes de pisar una fábrica, dos veces por semana pasan por el Taller de Operación y Mantenimiento de Ensayos de Equipo Electromecánico que dicta Víctor Zanotta, uno de los seis finalistas del Premio Docentes que Inspiran 2026.

“Es una materia donde vemos cómo se trabaja en la industria, los chicos aprenden a trabajar con motores, a diagnosticar fallas eléctricas y a resolverlas”, explica el docente sobre el espacio que funciona como antesala del mundo laboral.

El aula, sin embargo, no se parece a una clase tradicional. Cada año, a lo largo de cuatro horas semanales, los estudiantes se meten en el taller para desarrollar proyectos tecnológicos pensados para resolver problemas concretos.

De la desmotivación al compromiso

Ese formato no nació de un manual. Zanotta detectó que muchos estudiantes llegaban con la autoestima baja y sin confianza en sus propias posibilidades, algo que se traducía en ausencias y en pocas ganas de seguir estudiando.

Frente a ese diagnóstico, armó una metodología basada en proyectos (ABP) combinada con un acompañamiento cercano y el trabajo en equipo. Así, los jóvenes pasaron a ocupar un rol activo y a ser protagonistas de su propio aprendizaje.

“El cambio fue profundo: comenzaron a comprometerse, trabajar en equipo y descubrir su potencial”, asegura Víctor.

En cada jornada, el docente reparte roles dentro de los equipos y ajusta consignas y tiempos según las necesidades de cada uno. Celebra los logros pequeños y, al mismo tiempo, empuja a los que avanzan más rápido para que acompañen a sus compañeros. El resultado: el grupo se integra, el aprendizaje se comparte y quienes estaban en riesgo mejoran su rendimiento.

El invento que les sacó el miedo a las máquinas

El proyecto de este año surgió de un problema que los propios chicos viven en las pasantías. Al llegar a la fábrica se topan con máquinas industriales que no conocen, y eso les genera frustración y temor a quedar en evidencia.

Para resolverlo crearon el Industrial Trainer B3, un entrenador que permite capacitarse en el uso de distintas máquinas sin necesidad de manipularlas. A través de un simulador o de manera inalámbrica, el dispositivo explica cómo utilizarlas, avisa cuando hay fallas e indica las soluciones.

En julio, el Industrial Trainer B3 viajó a una Feria de Ciencias en la ciudad de Monteros, Tucumán. Para Zanotta, participar en ferias y concursos consolida el proceso de aprendizaje del taller: los estudiantes pierden el miedo a expresarse y ven el resultado de meses de trabajo en equipo y esfuerzo.

Premios que ya son costumbre

Entre 2022 y 2025, todos los proyectos del taller llegaron a instancias nacionales y obtuvieron reconocimientos. El proyecto RUGEN fue premiado en 2022 en “TIC TAC hora de innovar”, mientras que la EcoTurbina Dual alcanzó en 2025 el segundo puesto en “Industria Inspira”.

Más allá de las distinciones, Víctor sostiene que su mayor triunfo es la transformación de los jóvenes. “Los chicos recuperan la confianza, se animan a proyectar un futuro y descubren sus capacidades”, cuenta.

Ese cambio se nota en el aula, con estudiantes comprometidos que participan y colaboran entre sí. Pero el impacto cruzó las paredes de la escuela: más del 70% de los alumnos que pasaron por los proyectos siguió estudios superiores, y algunos se graduaron en tecnicaturas de la UTN o continuaron en la escuela de Policía.

Esos resultados motorizan la carrera docente de Víctor y lo llevaron a quedar entre los seis finalistas de este 2026. “Creo profundamente que la educación puede cambiar el destino de una persona”, afirma.

Seis años reconociendo la tarea docente

El Premio Docentes que Inspiran ya distinguió a 36 docentes de 12 provincias y acumuló más de 14.000 postulaciones. Las novedades se pueden seguir en www.docentesqueinspiran.com.ar y en las cuentas de Instagram y Facebook @docentesqueinspiran.

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