El taller de Posadas donde los chicos juzgan el bullying y buscan un final feliz
Un taller en el Jardín Botánico de Posadas pone a los chicos a juzgar casos de bullying y a buscarles un final feliz. La propuesta llega con la Feria del Libro Infantil, que tuvo que reprogramarse por el clima.
La primera Feria del Libro Infantil de Posadas ya tiene nueva fecha: se hará el domingo 11 y el lunes 12 de octubre en el Jardín Botánico «Alberto Roth», después de que el mal tiempo obligara a reprogramarla.
Las actividades arrancarán a las 16 en ambas jornadas y habrá stands de editoriales, librerías, bibliotecas e instituciones, además de espacios para donar e intercambiar libros, actividades deportivas, maquillaje artístico, estación de cuentacuentos, lectura en voz alta, una estación de lectura y un patio gastronómico.
Entre las propuestas se destaca el taller «El Juzgado de los finales felices», coordinado por la escritora Sheila León, que se desarrollará el domingo a partir de las 17 en el SUM del predio.
La actividad girará en torno al bullying y buscará que los propios chicos tomen la palabra para analizar situaciones, plantear alternativas y construir posibles soluciones.
Un espacio para dejar las pantallas y acercarse a los libros
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, León explicó que la propuesta apunta a que los chicos se vinculen con el mundo de los libros y, al mismo tiempo, se corran por un rato de las pantallas y la tecnología.
«La idea es que los chicos también se puedan desprender un poco del mundo virtual y de la tecnología, y que puedan experimentar una cercanía con los libros, la lectura y diferentes actividades, dinámicas y juegos», señaló la escritora.
En esa línea, consideró que la feria es una buena ocasión para que las familias acerquen a los más chicos a una propuesta que mezcle entretenimiento y aprendizaje. «Además de divertirse y pasar un lindo momento, jugar y compartir, también puedan aprender», destacó.
Chicos protagonistas, no espectadores
El taller propone un formato distinto: los chicos no ocupan un lugar pasivo, sino que son ellos quienes analizan los casos planteados y buscan caminos para resolverlos.
«Vamos a plantear diferentes situaciones de bullying y la idea es que los chicos sean los protagonistas, que puedan dar soluciones y que entre todos podamos pensar alternativas para llegar también a una reflexión sobre esta temática», explicó León.
La dinámica pone en el centro las voces de las propias infancias, sobre todo porque son ellas las que muchas veces atraviesan situaciones de discriminación, exclusión o acoso.
«Muchas veces somos los adultos quienes pensamos sobre estas temáticas, proponemos ideas o soluciones, y por ahí son los chicos los que viven esas situaciones», sostuvo.
El objetivo es que, a través del juego y la participación, puedan repensar situaciones de bullying y armar colectivamente respuestas saludables. «Que entre todos podamos buscar soluciones y que siempre sean soluciones saludables, soluciones con finales felices», resumió León.
Así, «El Juzgado de los finales felices» convierte una problemática compleja en una experiencia participativa, donde leer, jugar, conversar y ponerse en el lugar del otro son también herramientas para aprender a convivir.