El taller que nació de una clase sin profesora y ahora reúne a 20 mujeres en Pocito
Una clase de zumba se quedó sin profesora y una de las alumnas tomó el mando. De esa tarde nació un taller que hoy reúne a 20 mujeres en Pocito y este sábado sale a la calle. ¿Qué las llevó hasta ahí?
Silvia Salina y Laura Molina, dos mujeres que atravesaron un diagnóstico de cáncer de mama, encabezan este sábado 10 de octubre una jornada gratuita de baile y concientización en Villa Aberastain. La cita es a las 17 en un salón ubicado sobre calle David Chávez, entre calles 10 y 11, en Pocito.
La propuesta se llama Bailando por la vida y combina prevención, información y acompañamiento. Según las organizadoras, el objetivo es reunir a mujeres que transitan o transitaron la enfermedad y ofrecerles un espacio de contención. El eje está puesto en la detección temprana y en el acceso a controles médicos a tiempo.
Un espacio que surgió de un imprevisto
Fluir Danza Terapia nació en febrero de 2025, casi por casualidad. Una clase de zumba se quedó sin profesora y Silvia Salina tomó la iniciativa de guiar al grupo. En ese encuentro les propuso a las asistentes gritar y sacar "de adentro todo lo que nos hace mal o queremos sacar", según contó ella misma.
La experiencia se repitió, el espacio se consolidó y hoy reúne a alrededor de 20 mujeres. La dinámica mezcla música, movimiento y acompañamiento, sin exigencias técnicas para participar. El taller funciona los lunes y miércoles en un salón que facilita la familia de Silvia, y es gratuito.
Dos diagnósticos, una misma red
La historia de Silvia arrancó en 2022, cuando la pandemia le hizo postergar sus controles de rutina y llegó el diagnóstico de cáncer de mama. Desde entonces atravesó tratamientos, quimioterapias y cirugías. Laura Molina, a quien también llaman Luli, recibió su diagnóstico en 2025 después de detectar un pequeño nódulo que venía controlando y cuya punción confirmó la enfermedad.
Ambas relataron sus experiencias en el programa La Tarde es Nuestra, que conduce Marisa López por Radio Mil20. Allí remarcaron la importancia del sostén familiar, profesional y emocional durante el proceso.
Qué profesionales participarán de la jornada
Las organizadoras aclaran que Fluir no reemplaza los tratamientos médicos, pero sí brinda un ámbito para expresar emociones y reducir el aislamiento que suele acompañar a la enfermedad. Las actividades incluyen ejercicios en silla y bailes con música, adaptados a las posibilidades de cada participante.
Para la jornada del sábado está prevista la participación de la oncóloga Belén García, los mastólogos Rubén Márquez y Diana Martínez, la psicooncóloga Florencia Peña y la kinesióloga oncológica Nilda Carbajal.
El mensaje que sostienen
Silvia y Laura insisten en que el cáncer de mama puede detectarse antes de que aparezcan síntomas, y que postergar las consultas puede demorar diagnósticos y tratamientos. También remarcan que cada caso necesita una evaluación médica individual y que la detección temprana mejora las posibilidades terapéuticas.
La convocatoria para Bailando por la vida incluye la invitación a llevar mate, alguna gaseosa y reposeras. La jornada se plantea como un punto de encuentro para información, prevención y acompañamiento este 10 de octubre en Villa Aberastain.