El técnico que fue scout de Miami Heat y dirigió en media Europa se sentó frente a entrenadores y jugadores de Santa Fe: lo que dejó la clínica en Kimberley todavía se comenta entre los que estuvieron ahí, y no fue solo una cuestión de táctica.
El básquet de Santa Fe se dio un gusto de esos que no abundan: Miguel Volcan Sánchez, uno de los entrenadores más respetados del continente, se puso al frente de una clínica en el Club Atlético Kimberley y la respuesta superó cualquier cálculo previo.
La cita fue en la sede de la institución. Ahí, el técnico uruguayo desplegó conceptos, vivencias y herramientas para el desarrollo del juego ante un auditorio bien variado: entrenadores, jugadores de distintas categorías, dirigentes, familias y vecinos que se acercaron por curiosidad.
El club se transformó, por unas horas, en un punto de encuentro para pensar el básquet. Intercambio, formación y debate fueron los ejes de una jornada que quedó en la memoria de los presentes.
Un currículum que impone respeto
La presencia de Volcan Sánchez no fue un detalle menor. Se trata de un instructor FIBA que acumuló más de 300 victorias en la Liga Nacional de Básquetbol de Argentina y que fue distinguido cinco veces como Entrenador del Año.
Su recorrido, además, cruzó fronteras. Trabajó como scout de Miami Heat y como asistente en Indiana, ambos equipos de la NBA. También dirigió en ligas de Italia, Brasil, Puerto Rico, México, Uruguay y República Dominicana.
Lo que dejó la visita
Más allá de la jerarquía del disertante, lo que más llamó la atención fue la respuesta de la gente. La concurrencia dejó en claro que este tipo de propuestas despiertan interés y que hay ganas de abrir espacios donde el conocimiento circule entre todos los actores del deporte.
Para Kimberley, la clínica significó algo más que una actividad formativa: fue una forma de afianzar su lazo con la comunidad del básquet y de acercar a Santa Fe a una figura de proyección internacional.
El balance final fue altamente positivo. La jornada ratificó que la capacitación constante, el intercambio de saberes y la formación son herramientas clave para el crecimiento del básquetbol regional.