El telegrama que nadie esperaba: 35 familias de Concordia se quedaron sin trabajo
Un telegrama el viernes, silencio total después. 35 trabajadores de una concesionaria de Concordia y sus sucursales quedaron sin respuestas ni certezas sobre su futuro.
Los trabajadores de la concesionaria La Concorde de Concordia se enteraron de que la empresa no sigue. El viernes pasado recibieron el telegrama de despido y desde entonces no tuvieron contacto con los responsables de la firma. Son alrededor de 35 empleados los que quedaron en la calle.
Este martes, un grupo de trabajadores se reunió en las puertas de la concesionaria, la ex oficial de Peugeot, para buscar explicaciones. Diego, uno de los empleados, contó a UNO que la situación los tomó por sorpresa: "La situación nos llevó a estar reunidos con nuestros compañeros de ya hace 22 o 23 años algunos. Queremos saber cómo se sigue porque desde el viernes cuando recibimos el telegrama ya no tuvimos respuestas".
El trabajador explicó que "todos los compañeros fueron notificados, pero ni antes ni después de estos tuvimos contacto con responsables de la firma". Y agregó que la medida alcanzó a la agencia de Concordia y también a las sucursales de Chajarí y Paso de los Libres, que atraviesan la misma situación.
¿Qué pasará con los empleados?
Consultado sobre los rumores de una posible compra de la firma por parte de otros interesados, Diego fue claro: "Lo que sí sabemos es que la firma La Concorde no continúa y lo demás son rumores. No sabemos cómo sigue todo, si se hacen cargo de los empleados, si habrá indemnización".
Hasta el momento, los trabajadores no mantuvieron reuniones con funcionarios de los ministerios de Trabajo de Nación ni de Provincia. "No avanzamos porque teníamos la esperanza de que iban a resolver las cosas de buena manera. Si no tenemos respuestas vamos a tener que avanzar por otros lados porque se trata de una empresa familiar, son muchos años y corresponde el mismo trato que tuvimos para con ellos, también sea para con nosotros", finalizó Diego.
La incertidumbre crece entre los empleados, que reclaman un diálogo que les devuelva algo de tranquilidad. "No tuvimos un diálogo que nos dé tranquilidad. Somos muchas personas y esta incertidumbre no ayuda. Corresponde que alguien nos diga cómo sigue todo", señaló.