El templo que estuvo 8 años cerrado en el centro reabrió con un color que nadie recordaba
35 pruebas de pintura, viajes a Córdoba y un hallazgo que sorprendió a todos: así recuperaron el color original de la Iglesia San Francisco, que reabrió tras ocho años cerrada.
La Iglesia San Francisco volvió a abrir sus puertas este domingo tras ocho años clausurada por graves problemas estructurales. La reapertura coincidió con el Día de San Francisco de Asís y reunió a una multitud de vecinos en el centro tucumano.
El templo, también conocido como San Miguel Arcángel, había sido cerrado por riesgos edilicios que amenazaban con derrumbes. Durante casi una década, los transeúntes solo podían ver su fachada desde afuera, sin poder ingresar.
Una obra de tres frentes
La restauración fue impulsada por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, el Gobierno provincial y la Comisión de Puesta en Valor del Conjunto Franciscano. El objetivo fue recuperar el edificio de manera integral y preservar uno de los espacios históricos más importantes de la capital.
El acto de reapertura contó con la presencia del gobernador Osvaldo Jaldo, la intendenta Rossana Chahla y la arquitecta Olga Paternini, presidenta de la comisión encargada de la recuperación. Al mediodía, el arzobispo Carlos Sánchez, el provincial fray Emilio Andrade y el padre Dante Gómez celebraron la misa.
"No solo que se la reparó, sino que se la reparó a tiempo"
Jaldo felicitó a los trabajadores y destacó el enfoque de la obra: "más que reconstruir", se buscó una recuperación "con características muy especiales, una arquitectura casi artística", para devolverle su aspecto original. Agradeció a la comisión y a la intendenta, de quien dijo que "golpeó varias puertas" para interesar a empresas y al Gobierno provincial.
El gobernador recordó que durante los ocho años de cierre algunas estructuras corrían riesgo de caerse. "No solo que se la reparó, sino se la reparó a tiempo", sentenció, y aseguró que la fecha quedará en la historia del templo.
El color que nadie esperaba
Chahla contó que su compromiso nació al ver el cerco de obra que rodeaba el edificio cada vez que pasaba. "¿Cuánto tiempo tiene que pasar para sacar este cerco de obra de acá?", se preguntó entonces.
Una de las anécdotas que más destacó fue la búsqueda del tono original de la fachada: "35 pruebas, mandaban la pintura a Córdoba, volvían hasta que encontraron el color original. Y es precioso, no nos imaginábamos que era este color".
La intendenta valoró el trabajo conjunto entre el municipio, la provincia y el sector privado, y anunció que se colocó un banner con un código QR para recibir donaciones. Lo que viene, explicó, es otra etapa clave: recuperar el arte, es decir, las pinturas que todavía deben restaurarse. "Cada granito suma, cada granito es importante", señaló.
"Acá tenemos nuestras raíces"
Chahla cerró con un llamado a que los tucumanos se apropien de ese patrimonio. Recordó que en ese templo estuvieron los congresales que declararon la independencia, ya que, según dijo, el 30% era clero, y también los heridos de la Batalla de Tucumán. "Acá tenemos historia, acá tenemos nuestras raíces", afirmó. Y agregó: "Para querer algo hay que conocerlo".