El templo que estuvo cerrado 8 años reabre sus puertas: la fecha que ya nadie esperaba
La iglesia que estuvo cerrada ocho años por riesgo estructural ya tiene todo listo para recibir gente otra vez. Los trabajos que se hicieron adentro y en la cúpula cambian la postal del centro, y hay una fecha marcada que los tucumanos vienen esperando desde hace tiempo.
La Iglesia San Francisco volverá a abrir el 4 de octubre, después de permanecer cerrada desde 2018 por los riesgos estructurales que presentaba su edificio. La fecha coincide con la celebración de San Francisco de Asís, patrono de la institución, y marcará el regreso de los fieles al templo ubicado en la esquina de San Martín y 25 de Mayo, frente a la plaza Independencia.
Con cerca de dos siglos de antigüedad, el conjunto franciscano es uno de los patrimonios religiosos, culturales e históricos más importantes de Tucumán. Su vínculo con la historia provincial es directo: en sus claustros fueron atendidos los heridos de la Batalla de Tucumán.
La intendenta Rossana Chahla recorrió el templo para supervisar los avances de la recuperación integral. De la recorrida participaron integrantes de la Comisión de Puesta en Valor del Conjunto Franciscano, el ingeniero civil Daniel Mafud, Gonzalo Galindo, representante de la empresa constructora LINEA, y equipos técnicos de las Facultades de Arquitectura e Ingeniería de la Universidad Nacional de Tucumán.
Qué se reparó en la iglesia
La prioridad de la intervención fue eliminar los riesgos estructurales y garantizar una reapertura segura para vecinos, turistas y fieles. Los trabajos se concentraron en la nave principal, el frente del edificio, la cúpula y las bóvedas superiores, sectores que presentaban deterioros y fisuras de consideración.
Entre las tareas ya realizadas figuran el saneamiento y sellado de grietas en la cúpula y las bóvedas, con resinas epoxy y refuerzos de fibra de carbono. También se repararon las cornisas sobre calle San Martín que representaban un riesgo para los peatones, además de aleros y revoques deteriorados.
La recuperación es financiada con aportes de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y del Gobierno provincial. Según la información difundida durante la recorrida, el municipio destinó alrededor de $200 millones en los últimos tres años, en distintas etapas de obra vinculadas con la seguridad y la preservación del templo.
Los trabajos también permitieron conservar y ordenar el mobiliario y los bancos de la iglesia, que quedaron resguardados para su limpieza y posterior puesta en valor. La reapertura de octubre habilitará el ingreso a los sectores que ya cuentan con condiciones de seguridad, aunque la restauración integral continuará después de esa fecha.
Lo que falta y cómo piensan financiarlo
La siguiente etapa incluirá pintura general, restauraciones artísticas, equipamiento y mejoras en los claustros. Para completar esas intervenciones y asegurar el mantenimiento del edificio, la comisión técnica prevé gestionar recursos ante el Consejo Federal de Inversiones, sumar aportes privados y organizar actividades culturales.
Las autoridades señalaron que hasta el momento no recibieron asistencia financiera ni técnica de la Nación, aunque mantienen expectativas de incorporar recursos nacionales por tratarse de un inmueble de alto valor patrimonial.
Un templo que vuelve al circuito turístico
La reapertura también buscará fortalecer el perfil turístico y cultural del centro tucumano. La Iglesia San Francisco será incorporada a un circuito especial del Bus Turístico municipal, con visitas guiadas de historiadores y docentes universitarios. Además, se instalarán códigos QR para que los visitantes accedan a información sobre la historia, la arquitectura y el proceso de recuperación del edificio.
El próximo 4 de octubre no solo volverán las celebraciones religiosas con presencia de fieles: uno de los templos más emblemáticos de San Miguel de Tucumán recuperará su lugar en la vida cotidiana, cultural e histórica de la ciudad.




