El temporal complicó a los peregrinos en Cerrillos y desde el municipio respondieron con un dato que lo cambia todo
Mientras las redes mostraban carpas bajo la lluvia, desde la Municipalidad de Cerrillos aseguraron que más de 4.000 peregrinos ya estaban bajo techo cerca de las 23. ¿Qué pasó realmente con quienes se quedaron afuera?
La Municipalidad de San José de los Cerrillos salió a responder con fuerza las publicaciones que circularon en redes sociales y que mostraban a peregrinos de Cachi soportando la lluvia en carpas durante su paso por la localidad. La secretaria de Gobierno, Florencia Vilte, negó que haya existido desatención o maltrato y aseguró que el operativo de asistencia funcionó durante toda la noche.
Según la versión oficial, el dispositivo se puso en marcha desde el ingreso mismo de la peregrinación y tuvo dos puntos principales de alojamiento: el Camping Municipal y la Escuela Manuel Solá, ubicada a pocos metros. Además, el municipio había registrado previamente a familias dispuestas a recibir caminantes en sus casas, y más de 25 hogares se ofrecieron para colaborar.
Cuando llegó la lluvia, se activó el protocolo previsto. Las dos combis municipales y otros diez vehículos particulares se usaron para trasladar a los peregrinos hacia los lugares de resguardo. La funcionaria afirmó que cerca de las 23 ya había más de 4.000 personas alojadas bajo techo.
¿Qué pasó con quienes quedaron en las carpas?
La comuna sostuvo que se abrieron aulas de la Escuela Solá y que quienes permanecieron en las carpas del camping lo hicieron por decisión propia, pese a que se les habría ofrecido la posibilidad de trasladarse a otros lugares.
La asistencia continuó durante la noche con distribución de comida caliente, un ropero solidario y entrega de frazadas y ropa seca. Participaron vecinos inscriptos como voluntarios y personal municipal de distintas áreas. Vilte estimó en más de 100 las personas que colaboraron directamente con el operativo, además del personal del hospital y otros voluntarios.
El contrapunto surgió a partir de imágenes difundidas en redes que mostraban a peregrinos permaneciendo en sus carpas bajo la lluvia. Para la funcionaria, esas imágenes presentaron una situación parcial y generaron preocupación entre vecinos que, después de ver las publicaciones, se acercaron al lugar y —según su relato— encontraron a la mayoría de los peregrinos bajo techo.
“Dejen de usar a los peregrinos para hacer política”, reclamó Vilte, quien calificó de “lamentable” la difusión de lo que consideró una versión alejada de lo ocurrido. También remarcó que la asistencia se había planificado con dos semanas de anticipación y que el municipio esperaba una importante cantidad de caminantes.
Más allá de la controversia en redes, el episodio volvió a poner en primer plano la dimensión logística que supone el paso de miles de peregrinos por las localidades del Valle de Lerma. En jornadas marcadas por la lluvia y el descenso de la temperatura, la capacidad de alojamiento, el traslado de personas, la asistencia sanitaria y la provisión de alimentos son aspectos centrales para los municipios que reciben a quienes participan de la celebración del Milagro.
Desde Cerrillos, la Municipalidad buscó dejar asentado que el operativo no se limitó a recibir a los peregrinos, sino que incluyó previsión previa, alojamiento alternativo, transporte y asistencia durante la noche. La comuna también destacó el rol de los vecinos que ofrecieron sus viviendas y de los voluntarios que se sumaron a una tarea que, por la magnitud de la peregrinación, excede la capacidad de respuesta de una sola dependencia municipal.