El temporal golpeó fuerte en el norte misionero: dos motociclistas chocaron contra un árbol caído en la ruta 12
¿Cuántas familias terminaron sin techo y qué pasó con los dos motociclistas que chocaron contra un árbol caído en la ruta 12? El temporal dejó un tendal de daños en el norte misionero y el relevamiento seguía abierto.
Las tormentas que azotaron Misiones entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo dejaron su marca más profunda en el norte de la provincia. Allí se multiplicaron las voladuras de techos, los postes y árboles caídos, los cortes de luz y las familias que tuvieron que dejar sus casas de manera preventiva.
El combo fue completo: lluvias intensas, ráfagas violentas, granizo y descargas eléctricas. Eso obligó a un despliegue que se extendió toda la noche con policías, bomberos, Defensa Civil, áreas sociales municipales y personal de Energía de Misiones.
No hubo víctimas fatales, pero dos jóvenes que iban en moto terminaron heridos al chocar contra un árbol caído sobre la Ruta Nacional 12, en jurisdicción de Puerto Esperanza.
Eldorado, uno de los puntos más complicados
En Eldorado el relevamiento seguía en marcha durante la mañana. Mariano Nuñez, de Acción Social, confirmó que hasta ese momento se contabilizaban 20 casos de familias afectadas y que el trabajo no había terminado. La mayoría de los pedidos de asistencia tenían que ver con los techos.
“En su gran mayoría son todos problemas de techo y, obviamente, techos precarios, con chapa de cartón o tenían solo lona”, explicó Nuñez. Además, se relevaron dos casos en los kilómetros 8 y 9 donde el viento arrancó chapas de zinc y dañó las cubiertas de las viviendas.
El informe policial de esa jurisdicción sumó tres voladuras de techos y cinco caídas de postes o tendidos eléctricos. También resultó afectado el techo de la Escuela Nº 326.
Wanda: evacuados y un hogar de adultos mayores dañado
En Wanda las ráfagas dañaron varias viviendas y alcanzaron a un hogar de adultos mayores, donde se desprendió parte del techo y se rompió una ventana. Los cinco residentes fueron reubicados en un sector seguro del propio establecimiento mientras se evaluaban los daños.
Además, dos adultos y un menor debieron ser evacuados de forma preventiva al Polideportivo Municipal. En distintos puntos de la localidad también se reportaron postes y árboles caídos, lo que exigió la intervención de los organismos de emergencia.
Puerto Esperanza y Puerto Libertad, con techos volados
En Puerto Esperanza al menos tres viviendas sufrieron voladuras de techos, mientras que numerosos árboles cayeron en distintos sectores, incluidos accesos y caminos.
En Puerto Libertad, otras dos familias registraron daños parciales y totales en las cubiertas de sus casas. Una vivienda más quedó afectada por la caída de parte de un muro y se constató el derribo de un poste eléctrico.
La situación se repitió en varios puntos del norte, donde durante la madrugada siguieron las recorridas para detectar nuevas familias damnificadas. En Bernardo de Irigoyen, varias viviendas también fueron alcanzadas por las ráfagas y sus habitantes recibieron asistencia.
El choque en la ruta 12
Uno de los momentos de mayor riesgo se dio sobre la ruta nacional 12, en Puerto Esperanza. Un hombre de 30 años y una mujer de 20 circulaban en motocicleta cuando impactaron contra un árbol que había caído sobre la calzada a causa del temporal.
Los dos fueron trasladados primero al hospital. Después, la joven tuvo que ser derivada a Eldorado para realizar estudios de mayor complejidad. El episodio ocurrió en medio de los trabajos que se hacían durante la noche para retirar árboles y ramas atravesados en caminos y rutas.
Granizo y daños fuera del norte
El fenómeno no se limitó al norte provincial. En Hipólito Yrigoyen, el granizo y las ráfagas fuertes dañaron viviendas del barrio Ñanderoga. Las familias afectadas fueron asistidas por la Policía y decidieron mudarse de forma preventiva a casas de familiares. No hubo personas lesionadas.
En Itacaruaré, donde también hubo lluvias intensas, granizo y viento fuerte, un tanque de agua de la cooperativa local cayó sobre el tejido perimetral de una cancha de futsal. También se desprendió una chapa de la iglesia Santa Rosa de Lima y se produjeron cortes de energía.
Rayos que causaron daños
Las descargas eléctricas fueron otro componente del temporal. En Dos de Mayo, un rayo ingresó por el cableado de una antena de comunicación y dañó instrumental, equipos eléctricos y ventanales de una dependencia.
En el barrio San Jorge de Posadas, otra descarga alcanzó una vivienda, provocó daños materiales y dejó el inmueble sin energía. Las personas que estaban en la casa resultaron ilesas.
Árboles sobre rutas, calles y vehículos
Durante varias horas, policías y bomberos trabajaron para mantener transitables rutas, avenidas y calles. En Oberá retiraron un árbol que había caído sobre la calzada y cables. En Dos de Mayo las tareas se concentraron en la ruta provincial 211, mientras que en El Soberbio se despejó la ruta provincial 13.
También hubo intervenciones sobre la ruta nacional 12 y en caminos de Puerto Esperanza, Wanda, Victoria, Jardín América y Capioví.
En Jardín América, un árbol cayó sobre una Renault Kangoo estacionada en el barrio Los Cedros. En Miguel Lanús, Posadas, otro ejemplar se desplomó sobre el tendido eléctrico y alcanzó un inmueble, por lo que debieron intervenir Bomberos de la Policía y personal de Energía de Misiones. En otro sector de la capital provincial, los bomberos acudieron por el ingreso de agua a una vivienda y lograron liberar un desagüe obstruido.
Cortes de energía y patrullas durante la madrugada
Los daños sobre postes y tendidos provocaron cortes de energía en distintos puntos de Misiones, que requirieron trabajos de Energía de Misiones y de cooperativas eléctricas locales.
Las tareas de asistencia también involucraron a Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, Acción Social y los municipios, que trabajaron junto a la Policía para auxiliar a las familias damnificadas y restablecer la circulación.
Durante la madrugada y las primeras horas del domingo, las 15 Unidades Regionales de la Policía mantuvieron patrullas en barrios, rutas y zonas rurales, tanto para detectar nuevos daños como para responder a los pedidos de los vecinos.
El relevamiento continuaba durante la mañana, por lo que la cantidad definitiva de viviendas y familias afectadas todavía podía aumentar.
