El temporal les destrozó las chacras y casi no les dejó nada para vender, pero los feriantes de Oberá igual se plantaron en sus puestos. Lo que reclamaron los colonos para poder volver a producir.
El paso de tornados y el impacto de El Niño arrasaron con las unidades productivas de la zona centro de Misiones, pero los colonos no faltaron a la cita en la Feria Franca de Oberá. Con galpones, módulos y criaderos destruidos, los feriantes se presentaron este fin de semana para ofrecer lo poco que quedó de su producción y sostener el abastecimiento de alimentos frescos.
Las ráfagas intensas y las lluvias persistentes no dieron tregua en localidades como Florentino Ameghino y Panambí. Allí, los productores vieron cómo se venían abajo las estructuras de protección de sus cultivos, dejando a la intemperie las plantaciones de verdura de hoja y obligándolos a empezar de nuevo.
La situación es crítica: los daños alcanzaron tanto los módulos hortícolas bajo cubierta como los galpones de curado de tabaco y los criaderos. Para las familias colonas, la reconstrucción se presenta cuesta arriba y depende de la ayuda financiera que puedan conseguir.
«No nos quedó casi nada entero»
José Lasta, productor de Ameghino, describió con crudeza lo que dejó el temporal: «En definitiva no nos quedó casi nada entero, lo único que quedó en pie fue la casa; la urgencia hoy es reconstruir lo que se dañó, pero hay que ver si disponemos de recursos financieros para afrontarlo».
Desde Panambí, Miguel Molki explicó que su producción quedó paralizada: «De los 12 o 13 módulos que tengo, no tengo ni siquiera uno para plantar una verdura abajo; está todo por el suelo y va a estar difícil para volver a recuperar».
Resistir para sostener el precio justo
A pesar del panorama desolador, los feriantes ratificaron su compromiso con la comunidad. Madrugaron para ofrecer los remanentes de sus cosechas y mantener el vínculo directo con los vecinos, convencidos de que el precio justo de la colonia a la mesa es una herramienta clave para el ingreso familiar.
Para salir adelante, los colonos necesitan reponer insumos y plásticos a corto plazo. Mientras tanto, siguen en cada puesto de venta, resistiendo con lo que tienen.