El tenso cruce entre Milei y los yerbateros en Iguazú: lo que le hicieron llegar
Un grupo de productores yerbateros logró colarse en el hotel donde se aloja Milei en Iguazú y dejarle un escrito que no tiene desperdicio. Qué le reclamaron al Presidente y cuál fue el dato que más golpea a la actividad.
La visita de Javier Milei a Misiones no pasó desapercibida para el sector yerbatero. Un grupo de productores aprovechó la presencia del presidente en Puerto Iguazú para entregarle un documento durísimo contra la desregulación de la actividad, en el que le piden la restitución de las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
La entrega se concretó este viernes en el hotel donde el mandatario participa de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). Según contaron desde el sector, solo se permitió el ingreso de una persona al establecimiento.
¿Quién logró entregar el documento?
El elegido fue Jorge Skripczuk, representante de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, quien consiguió hacer llegar la nota a la secretaria privada del Presidente. El escrito está dirigido a Milei y a todo su equipo de gobierno presente en Misiones.
Además de Skripczuk, firman el documento Julio Petterson (Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte), Hugo Sand (Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones), Antonio Franza (Asociación de Productores Yerbateros y Tareferos del Alto Uruguay) y Salvador Torres (Movimiento Agrario de Misiones).
Las entidades no se guardaron nada en el arranque: “No son bienvenidos a la Tierra de la Yerba Mate por una razón muy clara: sus políticas están destruyendo a esta economía regional que durante 100 años dignificó, dinamizó, generó crecimiento y desarrollo para miles de familias”, expresaron.
¿Qué efectos le atribuyen a la desregulación?
Los productores sostienen que la quita de regulaciones no generó una baja de precios por mayor competencia, sino que fortaleció a las grandes empresas y golpeó a trabajadores rurales, productores primarios y consumidores. Entre los puntos críticos mencionan la caída del consumo interno, la pérdida de rentabilidad de las chacras, el aumento de los costos productivos y el debilitamiento de las áreas técnicas, de Registro y de Fiscalización del INYM.
Uno de los reclamos centrales es la eliminación de los valores mínimos para la materia prima. Según el documento, la hoja verde se paga hoy entre $180 y $285 por kilo, muchas veces con cheques diferidos a 90 o 120 días. Esos montos representarían apenas la mitad del costo de producción, lo que volvería inviable la actividad para numerosos pequeños y medianos productores.
“Mientras los costos de cosecha, flete e insumos trepan, los valores pagados al productor en el secadero se han deprimido, convirtiendo a la chacra en la principal variable de ajuste de la cadena”, advierten.
Los números que manejan las entidades son contundentes: entre enero y julio de 2026, la cosecha de hoja verde cayó más del 11%, con 71,5 millones de kilos menos que en el mismo período del año anterior.
El impacto social y el reclamo por el INYM
La crisis también golpea el empleo rural. Las organizaciones aseguran que la falta de rentabilidad afecta la contratación de trabajadores y complica el cumplimiento del Convenio de Corresponsabilidad Gremial. Según detallaron, la carga de ese convenio pasó de un promedio de $13 por kilo en 2023 a cerca de $44 durante 2026, mientras que el precio que recibe el productor se derrumbó.