El tesoro oculto de San Juan que pocos conocen y que el mundo entero envidia

¿Sabías que San Juan guarda un secreto que solo tres lugares del mundo pueden igualar? Una colección de olivos única que podría ser la clave para el futuro de la agricultura. Descubrí qué hace tan especial a este rincón de la provincia.

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El tesoro oculto de San Juan que pocos conocen y que el mundo entero envidia
El tesoro oculto de San Juan que pocos conocen y que el mundo entero envidia

En el corazón de San Juan se esconde un tesoro que no es de oro ni plata, pero vale más que cualquier riqueza material. Se trata de una colección de olivos tan única que solo tres lugares en todo el planeta pueden presumir de algo similar. ¿Qué hace tan especial a este rincón de la provincia?

Un gigante verde en el desierto

En el campo anexo San Martín del INTA, a simple vista, parece una plantación más. Pero detrás de esas 15 hectáreas se esconde una de las cuatro colecciones mundiales de olivos reconocidas por el Consejo Oleícola Internacional. La particularidad: es la única que se encuentra fuera de la cuenca del Mediterráneo, la cuna histórica de este cultivo milenario.

Aquí no se produce aceite ni aceitunas para la venta. El objetivo es mucho más ambicioso: preservar la diversidad genética de una especie que ha acompañado a la humanidad durante miles de años.

Más de 200 variedades bajo el sol sanjuanino

El predio alberga más de 200 variedades de olivo y más de 300 accesiones, todas mantenidas como plantas vivas. Cada ejemplar es una pieza de un rompecabezas genético que se ha ido seleccionando y transmitiendo a lo largo de los siglos.

Pierluigi Pierantozzi, agrónomo y responsable de la colección junto a la doctora Mariela Torres, explicó que la misión principal es evitar que este patrimonio se pierda con el paso del tiempo. Es un verdadero banco de germoplasma, un seguro de vida para la especie.

La ventaja de estar lejos

Mientras que las otras colecciones se encuentran en España, Marruecos y Turquía, la de San Juan tiene una ubicación estratégica: está en el hemisferio sur, lejos de los conflictos que pueden amenazar a las otras reservas.

Pierantozzi mencionó el caso de Siria, donde la guerra dificultó el contacto con el banco de germoplasma local. Esta situación demuestra que la distancia puede ser una aliada en tiempos de crisis.

Un laboratorio vivo para el futuro

Pero la colección no es solo un museo de árboles. El equipo que trabaja allí busca que esta diversidad se convierta en una herramienta para los productores. Se estudia cómo responden las distintas variedades a condiciones extremas, como altas temperaturas o estrés hídrico, algo cada vez más relevante en un contexto de cambio climático.

La información recopilada puede ayudar a identificar las variedades más resistentes y adaptables, listas para nuevos proyectos productivos.

La defensa contra enfermedades

La diversidad genética también es un escudo contra las enfermedades. Pierantozzi recordó el caso de la bacteria Xylella fastidiosa, que devastó los olivares de la región italiana de Puglia. Ante la pérdida masiva de cultivos, los investigadores recurrieron a diferentes variedades para encontrar aquellas con mayor resistencia.

Contar con un amplio abanico genético es clave para enfrentar amenazas como enfermedades, plagas o cambios ambientales. Si una variedad se ve afectada, siempre hay otras que pueden sobrevivir y permitir recuperar la producción.

Más que conservación: una oportunidad de negocio

Esta diversidad también abre puertas en el ámbito comercial. En un mundo donde la agricultura tiende a la estandarización, tener variedades únicas permite crear productos diferenciados y ofrecer alternativas a los productores que buscan destacarse.

Desde el INTA insisten en que la colección no debe ser una "campana de vidrio". El objetivo es que este patrimonio esté disponible para generar conocimiento y aportar soluciones a la actividad olivícola.

Así, las 15 hectáreas del campo anexo San Martín son mucho más que un simple olivar: son una reserva genética de valor incalculable que posiciona a la provincia en el mapa mundial y que será cada vez más importante en los desafíos que enfrentará la producción en el futuro.

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