El testigo que escuchó cómo ofrecían dinero y drogas para un crimen: su declaración que podría cambiar todo
¿Qué escuchó realmente el testigo que podría definir el destino de cinco imputados? Los detalles de una declaración que promete sacudir el juicio por el asesinato de un prestamista.
Un testigo asegura haber escuchado la oferta de dinero y drogas para asesinar a un prestamista, pero su relato es cuestionado por la defensa en un juicio por jurado que avanza con cinco imputados. El caso gira en torno al crimen de Matías Miralles, ocurrido en junio de 2022 en la Cuarta Sección, donde fue baleado en la puerta de su casa.
Según la acusación, los deudores Guillermo Emanuel Sosa y Cristian Javier Ideme habrían decidido eliminar a Miralles ante la presión por una deuda millonaria. Para ello, sostienen los fiscales, recurrieron a una cadena de contactos que derivó en la contratación de sicarios.
¿Cómo se habría organizado el crimen?
De acuerdo a la reconstrucción judicial, Ideme habría consultado a un empleado suyo vinculado a la Galería Tonsa, Jorge Herrera, quien a su vez acercó a su hijastro, Lucas Nicolás Segovia. Este último habría sido el nexo con su primo Pablo Gabriel Herrera, de 23 años, y un menor de 16 años apodado “Chongo”. Según la hipótesis fiscal, Herrera manejaba la moto y el menor fue quien efectuó los disparos que terminaron con la vida del prestamista.
En ese contexto, este miércoles se espera una audiencia clave. Declarará un testigo que, según la investigación, escuchó a Segovia ofrecer dinero y droga a los presuntos ejecutores para concretar el crimen. Su testimonio es considerado fundamental para sostener la teoría de la acusación.
¿Por qué la defensa cuestiona al testigo?
No obstante, la defensa busca debilitar esa versión. Los abogados remarcan inconsistencias en su relato: el testigo afirmó haber pedido permiso en su trabajo, para ir a almorzar a su casa en el momento en que habría escuchado la conversación. Sin embargo, desde ese organismo señalaron que nunca solicitó autorización y que los empleados no pueden retirarse sin permiso. Además, deslizan que su declaración podría haber sido por conveniencia, ya que su hijo fue inicialmente detenido en la causa y luego sobreseído.
Durante los alegatos iniciales, la fiscal Andrea Lazo sostuvo que el asesinato “no fue un hecho al azar”, sino el resultado de una decisión planificada. “Algunos impulsaron la idea, otros hicieron los contactos y otros ejecutaron el hecho. No quisieron pagar la deuda ni acudir a la Justicia, decidieron eliminar a quien les reclamaba”, afirmó.
Por su parte, las defensas negaron cualquier participación de los acusados. El abogado Leandro Ruiz aseguró que su cliente, Pablo Herrera, “no tuvo participación ni conocimiento del hecho” y que demostrarán que estaba en otro lugar. Otros letrados sostuvieron que el móvil económico “no existe” y que fue “una creación de la Fiscalía”.
¿Qué dijo uno de los principales acusados?
Otro de los momentos destacados fue la declaración de Guillermo Sosa este martes, señalado como uno de los presuntos instigadores. El empresario reconoció que mantenía una deuda con Miralles, originada en un préstamo de 40.000 dólares en 2017 con intereses mensuales, pero negó haber ordenado el crimen. “A mí no me servía matarlo, me servía que me siguiera prestando dinero”, sostuvo.
Sosa explicó que comenzó a tener dificultades económicas durante la pandemia, aunque insistió en que podía saldar la deuda. Incluso mencionó que contaba con bienes para hacerlo. También describió a la víctima como una persona con cambios de comportamiento: “Cuando no estaba drogado era un amor, pero cuando se drogaba era insoportable”.
El asesinato de Miralles, ocurrido en junio de 2022 en la Cuarta Sección de Ciudad, es investigado como un presunto crimen por encargo relacionado con una deuda de dinero. El prestamista fue baleado en la puerta de su casa, luego de abrir creyendo que quien llegaba era un familiar.
Según la teoría de la Fiscalía, los principales acusados, Guillermo Emanuel Sosa y Cristian Javier Ideme, mantenían una importante deuda con la víctima y habrían optado por no saldarla. En cambio, sostienen que pusieron en marcha un plan para matarlo, recurriendo a una serie de intermediarios que terminaron contactando a los supuestos autores materiales del hecho.
La reconstrucción del caso plantea una estructura organizada: desde quienes habrían tomado la decisión, pasando por quienes facilitaron los vínculos, hasta quienes ejecutaron el ataque. Del otro lado, las defensas niegan la acusación y aseguran que no existen pruebas contundentes que comprometan a sus clientes. Además, cuestionan tanto el móvil económico como la validez de algunos testimonios considerados clave.
El juicio continuará con nuevas testimoniales y la expectativa puesta en la declaración del testigo clave.