El tiroteo en La Foresta: los tres detenidos seguirán tras las rejas y la Fiscalía ya tiene en la mira una pena de seis años y medio
¿Qué encontraron los peritos que terminó de complicar a los acusados del tiroteo en La Foresta? La Justicia ya definió qué pasará con los tres detenidos y la Fiscalía tiene un pedido de pena que puede cambiarles el futuro.
La Justicia prorrogó por 90 días las medidas de coerción contra Facundo Ale, Jorge Anaya González y Juan Nicolás Vargas, los tres imputados por el enfrentamiento armado en una fiesta electrónica en el salón La Foresta. La Fiscalía pedirá penas de hasta seis años y medio de prisión efectiva.
El violento episodio ocurrido durante una fiesta electrónica en el salón La Foresta, en la periferia de la capital tucumana, sigue teniendo coletazos judiciales. Los tres acusados de protagonizar el tiroteo permanecerán privados de su libertad mientras esperan el debate oral. La Justicia resolvió extender por 90 días las medidas de coerción que pesan sobre Facundo Ale, Jorge Anaya González y Juan Nicolás Vargas, quienes cumplen arresto domiciliario.
La decisión judicial tuvo en cuenta la gravedad del hecho y la escalada de amenazas cruzadas que los grupos involucrados mantuvieron a través de redes sociales, según consignó el expediente.
La causa y el camino al juicio oral
La investigación está en manos de la fiscalía que conduce Mariano Fernández, quien ya presentó la acusación y pidió elevar la causa a juicio. Sin embargo, el comienzo de las audiencias quedó momentáneamente frenado por un recurso de impugnación que presentaron los defensores de Ale, Ricardo Fanlo y Agustín Monteros, luego de que se rechazara un pedido de sobreseimiento.
Ese planteo será revisado en una audiencia que se fijó para las próximas dos semanas. Con ese trámite cumplido, se estima que el juicio oral podría arrancar antes de que termine el año.
Cómo fue el tiroteo en la fiesta electrónica
Según la reconstrucción que hizo el Ministerio Público Fiscal, el hecho se desencadenó al mediodía, después de una fiesta que se había extendido durante toda la madrugada en el salón ubicado en la periferia de la capital.
De acuerdo con esa versión, Facundo Ale llegó al predio a bordo de un Volkswagen Passat, bajó armado y comenzó a disparar contra Anaya González —que resultó herido de bala en una pierna— y contra Vargas. Desde el interior del predio, los agredidos repelieron el ataque con armas de fuego de guerra. Ninguno de los tres protagonistas tenía autorización legal para la tenencia o portación de esas armas.
El fiscal Fernández fundamentó la elevación a juicio al señalar que se trató de un hecho de "extrema gravedad", desplegado con "temeridad en un contexto concurrido por numerosas personas, generando un riesgo evidente para la sociedad".
El peritaje clave y los pedidos de condena
El arma que habría usado Ale nunca fue secuestrada en los procedimientos posteriores. Ante esa ausencia, la fiscalía sumó un peritaje sonoro: un estudio acústico comparativo concluyó que el hijo de Ángel "El Mono" Ale disparó un arma de alto calibre.
El escenario penal anticipa pedidos de penas de cumplimiento efectivo. Para Facundo Ale, acusado por portación ilegal de arma de guerra y abuso de arma de fuego, la fiscalía solicitará una condena de seis años y medio de prisión efectiva. Su situación se complica porque en abril del año pasado recibió una condena condicional de un año y medio por amenazas agravadas, por lo que una eventual nueva sentencia obligará a unificar las penas.
Para Jorge Anaya González y Juan Nicolás Vargas, imputados por portación ilegal de armas de guerra, el pedido fiscal es de cuatro años y medio de prisión.
De la disputa de barras a las causas federales por narcotráfico
Aunque el expediente se inició bajo la hipótesis de un choque por el liderazgo de la barra brava del Club Atlético San Martín, las derivaciones de la investigación orientaron el conflicto hacia la disputa por el control territorial de sustancias ilícitas.
El entorno de la causa sumó ramificaciones en el fuero federal. Javier "Chuky" Casanova y Walter "Petiso David" Lobos fueron allanados durante la pesquisa. Aunque Casanova fue sobreseído del tiroteo, en los domicilios de ambos se incautaron estupefacientes, lo que derivó en procesamientos federales y en una causa por lavado de activos contra Lobos.
A Anaya González, en tanto, se le revocó una domiciliaria previa después de que se hallaran tres kilos de marihuana en su inmueble. Mientras tanto, el automóvil Passat vinculado a Ale reapareció tiempo después bajo la custodia de Mario Pasarín, un condenado por narcotráfico que falleció en un siniestro vial.
(Fuente: La Gaceta)