El tiroteo en la zona norte de Roca sumó una segunda víctima: el dato que nadie quería confirmar
¿Cuál fue el dato que el hospital de Roca terminó de confirmar esta mañana y que cambia por completo el saldo de la noche más violenta en la zona norte?
El hombre de 29 años que peleaba por su vida desde la madrugada del jueves 10 murió esta mañana en el Hospital Francisco López Lima, donde permanecía internado en Terapia Intensiva con asistencia respiratoria mecánica. Se llamaba Maximiliano Iraira y había recibido un disparo en la cabeza durante la seguidilla de ataques que sacudió a la zona norte de Roca.
La noticia la confirmó el propio centro de salud, que en los últimos días había informado que su cuadro era crítico y con pronóstico reservado. Desde el momento del ataque, Iraira estaba bajo respiración asistida y con una respuesta neurológica muy baja.
Una noche de disparos que terminó con dos muertos
La violencia comenzó la noche del miércoles 9 de septiembre y se extendió hasta la madrugada siguiente. El primer blanco fue una vivienda de Cerri al 4100: allí Criminalística encontró cuatro impactos de bala y vainas servidas de distintos calibres.
Minutos después, otra casa de Rivadavia al 4300 fue baleada y, cerca de las 23, volvió a ser atacada. En ese episodio, Mauricio Sebastián Molinez, de 19 años, recibió un disparo en el torso y murió poco después en el mismo hospital.
Según los testimonios que reunió la Policía, dos hombres que circulaban en una moto 110 habrían efectuado alrededor de diez disparos, mientras que otros dos hombres a pie también habrían disparado hacia la vivienda.
Pasada la medianoche, el ataque se trasladó al sector de Colón y Don Bosco. Allí Iraira recibió el balazo en la cabeza que le provocó las lesiones por las que estuvo internado durante una semana. En ese momento, desde el hospital lo habían descripto como estable dentro de la gravedad, pero con asistencia respiratoria mecánica y baja respuesta neurológica.
Durante esa misma madrugada, además, se incendió una vivienda ubicada en Albatros y Sarmiento, habitada por un familiar del joven de 19 años fallecido.
Investigan si los ataques están conectados
La Justicia continúa trabajando para determinar cómo se desarrollaron los distintos episodios y establecer si existe una relación entre los ataques de esa noche. Por el homicidio de Molinez, un adolescente de 16 años fue imputado por la Fiscalía por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
En los últimos días se realizaron distintos allanamientos en la zona norte. En uno de los procedimientos, la Policía secuestró una escopeta calibre 14 y municiones, elementos que quedaron incorporados a la investigación. Hasta el momento, no se informó que lo secuestrado esté vinculado con los ataques que terminaron con la vida de Molinez y de Iraira.
