El título de reina que les abrió la puerta a trabajos que no esperaban
El reinado que muchas creían solo protocolo les terminó cambiando la carrera: contactos, marcas y trabajos que no esperaban. Tres exreinas cuentan cómo lo hicieron, pero hay un detalle que ninguna revela de entrada.
Tres reinas de mandato cumplido revelaron cómo la Fiesta de la Vendimia les cambió la carrera profesional y las llevó a lugares inesperados. Lejos del protocolo y las fotos, el reinado se transformó en una plataforma de contactos, marcas y oportunidades laborales que perdura mucho después de la corona.
La Fiesta Nacional de la Vendimia ya no es solo un evento de protocolo. Para muchas de sus protagonistas, el recorrido que va desde la elección departamental hasta la nacional se convirtió en un verdadero espacio de marketing personal, según coincidieron tres soberanas de distintos años.
Paula García: contactos que abren puertas
María Paula García, Reina Nacional de la Vendimia 2007 por Guaymallén, definió la vitrina pública de la fiesta como un catalizador de vínculos estratégicos. "Cualquier espacio que te genere exposición pública muestra tu imagen y, en el caso de la Vendimia, más que exponerte lo que permite es generar una red de contactos, vincularte con personas que están relacionadas con el entorno profesional de uno", explicó.
En su momento, García cursaba la Licenciatura en Recursos Humanos y trabajaba en un emprendimiento familiar turístico. Su paso por la Vendimia le permitió conectarse con actores clave de su rubro. "Mi paso por la Vendimia me permitió llegar a más gente vinculada con mi profesión que me ayudaron o me favorecieron en materia de lo laboral en ese momento", recordó, y remarcó que el reinado funciona como un espacio de marketing personal para quien sepa aprovecharlo.
La exsoberana también señaló que los propósitos de las participantes son diversos: algunas potencian sus carreras previas, otras las redefinen por completo. "Hay chicas que han aprovechado el reinado para potenciar sus carreras; otras lo han aprovechado para redefinir sus carreras, es decir, han abandonado lo que estaban estudiando y han elegido otra profesión relacionada con la experiencia de la Vendimia. Muchas se han inclinado para el Turismo, otras para la Enología, otras para la Comunicación Social", detalló.
Hoy, Paula García trabaja como Coach ontológico profesional y consultora, liderando su propia firma Proyecto Bienestar, dedicada al clima y la transformación cultural laboral.
Eliana Bertani: lo que viene después
Eliana Bertani, Virreina Nacional de la Vendimia 2006 e integrante de la Comisión de Virreinas Nacionales de la Vendimia (COVINAVE), coincidió en que la clave está en las oportunidades que surgen después del mandato.
"La Vendimia es una plataforma muy importante porque la exposición que tenemos durante todo ese proceso nos permite a las soberanas mostrarnos, mostrar nuestras capacidades y eso genera nuevos contactos", afirmó Bertani. Para ella, el valor real del reinado no termina la noche del Acto Central, sino que se proyecta hacia el futuro laboral. "Lo más importante no termina con la Vendimia, sino lo que puede surgir después: nuevas propuestas, oportunidades laborales, proyectos... todo eso es generado gracias a la exposición que tenemos en Vendimia. En lo personal, es una experiencia que te abre muchas puertas y puede ser un impulso importante para seguir creciendo profesionalmente", sostuvo.
Alejandrina Funes: redes sociales y marcas
Con la irrupción de los medios digitales, el impacto del reinado encontró un nuevo canal: el crecimiento en redes sociales y las alianzas con el sector privado. Alejandrina Funes, Reina Nacional de la Vendimia 2025, describió cómo la visibilidad se dispara desde el inicio de la candidatura.
"Desde que nos presentamos, desde Reinas departamentales hasta que llegamos a Nacionales, sí tenemos un despegue y una visualización mucho más grande en cuanto a crecimiento en redes sociales, seguidores y visualizaciones. Haciendo un buen uso de las redes después de que termina nuestro mandato, e incluso durante el mismo, te empiezan a hablar páginas y marcas de diferentes lugares de Mendoza, y luego de distintas partes del país que vienen a promocionar eventos o poner sucursales", contó.
Funes atribuyó ese resultado a una comunicación constante, que muestra tanto los eventos protocolares como la trastienda diaria. "Con Sofí Perfumo, mi virreina, decidimos mostrar todo lo que hacíamos durante el año como Reina y Virreina: no solamente los eventos protocolares, solidarios, comunitarios o sociales, sino también el día a día de nosotras preparándonos, haciendo un montón de cosas que nos dimos cuenta de que eran de mucho interés de la gente", relató.
Esa labor digital se traduce en alianzas comerciales con emprendimientos de todos los tamaños. "Gracias a la Vendimia a mí se me han abierto un montón de puertas, he podido trabajar con un montón de marcas súper lindas, desde los microemprendimientos hasta los negocios y restaurantes más grandes. La Vendimia me dio un gran despegue y siempre voy a estar agradecida con el mendocino, que es el que confía desde el primer momento y después nos elige para mostrar sus emprendimientos", expresó.
Una plataforma que sigue creciendo
Los testimonios de las tres soberanas confirman que la Fiesta Nacional de la Vendimia se consolidó como una de las plataformas de proyección individual más completas de la región. Más allá de su valor simbólico e histórico, el reinado funciona hoy como una aceleradora de proyectos personales, un imán para el mundo empresarial y una cantera de talento profesional para Mendoza.
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