El Torneo de Bolillas que desafió a las pantallas y reunió a cientos en Casa de la Puna
¿Qué hicieron los chicos cuando les sacaron los celulares? Un torneo de bolillas en Casa de la Puna reunió a cientos de familias y hasta tuvo cosplay. Conocé todos los detalles de un fin de semana que rompió con la rutina.
Mientras los chicos miraban sus celulares, un grupo de valientes decidió mirar al suelo. El Torneo de Bolillas de Casa de la Puna logró lo impensado: que las familias dejaran los videojuegos por un rato y se volcaran a la tierra. Durante dos jornadas, el histórico paseo catamarqueño se convirtió en el corazón de una movida que mezcló tradición, cultura y mucha diversión.
Desde el mediodía del sábado, el sol de invierno acompañó la llegada de cientos de personas. El patio principal se llenó con la peña del folklorista Federico Miranda, mientras en la Plaza Quique Sánchez Vera, la Feria Manos Catamarqueñas ofrecía artesanías y comidas típicas. Pero el verdadero imán estaba en un rincón de tierra: las bolillas volvían a rodar.
Un juego que volvió para quedarse
El profesor Horacio Barboza coordinó un torneo que reunió a chicos y grandes alrededor de una tradición que parecía perdida. Con la puntería como protagonista, los participantes compitieron sanamente, hicieron nuevos amigos y descubrieron que una bolita de vidrio puede ser más entretenida que cualquier pantalla.
El domingo, la convocatoria fue todavía mayor. En plenos festejos por el Día del Niño, el patio volvió a llenarse de pequeños competidores ansiosos por demostrar su destreza y, sobre todo, por compartir una tarde distinta.
Pequeños artistas, grandes aplausos
La música también tuvo su lugar. Sobre el escenario de la Plaza Quique Sánchez Vera, una decena de talentos locales deslumbraron a las familias con canciones e interpretaciones instrumentales. Jeremías Carrizo, Victoria Sofía Ayala, Leandro y su Violín, Leonel y su Acordeón, Isabel Frini, Alexia Roldán, Santy Farías, Constanza Bulacio, Nicolás Rivera, Lourdes Bogolla, Lázaro y Jonás Díaz fueron algunos de los que se llevaron el reconocimiento del público y un premio de la Dirección de Turismo Capital.
La animación de Franco Ocaranza mantuvo el clima festivo, y el cierre estuvo a cargo de Amalgama, un grupo con casi veinte años de trayectoria dedicado a recuperar las raíces regionales en propuestas para los más chicos.
Un viaje por el mundo sin salir de Catamarca
El domingo, Casa de la Puna se transformó en una puerta al mundo. La nueva edición de “Encuentros por el Mundo” acercó las culturas de Japón, República Dominicana y Bolivia. Música, danzas, vestimentas y sabores típicos despertaron la curiosidad de vecinos y turistas, que pudieron probar platos tradicionales de cada país.
La jornada incluyó una clase magistral de salsa y bachata a cargo de Noraida Pérez, el baile de Caporales San Simón y hasta la aparición de personajes de cosplay como Luigi y un simpático Hombre Araña japonés. La Fiesta del Cabrito, que se desarrolló en el patio interno, completó una oferta que volvió a demostrar que Casa de la Puna es uno de los espacios con mayor convocatoria de la ciudad, especialmente durante los fines de semana largos.