El torneo que une a Río Gallegos: Don Bosco se prepara para su cuarta edición de 'Siempre Alegres'
Este fin de semana, el Club Don Bosco celebra su cuarta edición del torneo infantil 'Siempre Alegres' en Río Gallegos. ¿Qué sorpresas tienen preparadas?
Río Gallegos se alista para vivir un fin de semana a puro fútbol infantil. El Club Don Bosco, con 26 años de historia, ultima detalles para la cuarta edición del torneo 'Siempre Alegres', un evento que promete emociones fuertes y mucho compañerismo.
La cita será este sábado 8 y domingo 9 de agosto en el gimnasio municipal Benjamín Verón. Las categorías 2016 y 2018 serán las protagonistas, con la participación confirmada de equipos como Don Bosco, Talleres, Boca, Hispano y varias escuelitas municipales. La entrada será libre y gratuita para todo el público.
¿Qué hay detrás de 'Siempre Alegres'?
Este torneo nació en 2022, pero su nombre tiene raíces más profundas. Guillermo Saavedra, uno de los coordinadores, explicó que la frase resume la identidad del club: "Tratamos de transmitir eso de estar siempre alegres. Nos importa mucho lo social, los niños, la formación, pero también le damos importancia a la competencia, y por eso hacemos nuestro torneo".
La organización no fue fácil. Este año, la situación económica complicó la llegada de equipos invitados de 28 de Noviembre y Tres Lagos, que no pudieron viajar por problemas climáticos y de traslado. Pero la fiesta no se suspende: "Se complicó un poco este año, pero el torneo se va a hacer igual", remarcaron.
Un club familiar que crece sin parar
Don Bosco no es solo fútbol. Miguel Maciotti, socio fundador, recuerda sus inicios: "Yo soy socio fundador del año 2000. Después ingresó Coco como papá de dos nenes, junto con su señora, que hoy es la secretaria. Es un club familiar".
Hoy, la institución reúne a más de 300 integrantes y cuenta con todas las categorías: desde los más chiquitos de 2 o 3 años hasta los +360, donde el mayor tiene 69 años. También sostienen el fútbol femenino, que compite en la Liga Municipal con 15 a 17 jugadoras.
El sueño del césped sintético
Uno de los proyectos más ambiciosos es la construcción de una cancha de césped sintético en el barrio Favaloro. "Teníamos la sede, nos faltaba la cancha. Se votó y entendimos que era lo más necesario para los chicos", contó el presidente Julio "Coco" Guatti.
Para recaudar fondos, las familias se movilizaron como nunca: "Hicimos más de 2.000 pizzas en una feria y después otras 1.500 para el grupo del césped". Una muestra de unión y solidaridad.
Más que un club, una contención
Don Bosco también tiene un fuerte costado social. Hay grupos de trabajo que asisten a familias con problemas para pagar la cuota, la ropa o los materiales. "La idea es que ningún chico quede afuera por una cuestión económica", aseguraron.
Y en lo emocional, el trabajo es constante. "Los chicos miran el Mundial, quieren ganar, quieren ser Messi. Cuando perdemos una final ellos sienten eso. Eso se trabaja en los entrenamientos, con los profes y con objetivos para cada niño".
Con 26 años de trayectoria, Don Bosco demuestra que el deporte es mucho más que una pelota. Este fin de semana, el gimnasio Benjamín Verón será el escenario donde los más chicos cumplirán sueños y las familias compartirán una jornada inolvidable. La cita es imperdible: crecer, competir y compartir, siempre alegres.