El Tortu Deck volvió a Quimsa y dejó un mensaje que emociona a los más chicos
El ídolo santiagueño volvió a sus raíces y despertó una ola de emociones. ¿Qué les dijo a los chicos que sueñan con seguir sus pasos?
Gabriel “Tortu” Deck regresó a Santiago del Estero para cumplir un sueño: concretar el Tortu Camp en el club que lo vio nacer como jugador. Entre sonrisas y recuerdos, el santiagueño compartió su alegría y dejó una reflexión que va más allá del básquet.
El alero de la Selección Argentina encabezó una rueda de prensa en la que no ocultó su emoción por poder llevar adelante esta iniciativa, algo que venía dando vueltas en su cabeza desde hacía tiempo.
“Muchas gracias por recibirme como siempre, con el cariño de todos los santiagueños. La verdad que estoy muy contento y feliz con esto que organizamos. Ya lo venía pensando hace mucho tiempo, pero por cuestiones de Selección, de tiempo y de que las vacaciones son muy cortas no se podía hacer. Ahora se ha logrado, así que estoy feliz y disfrutando estos días acá”, expresó.
Un recuerdo que vuelve
El jugador confesó que esta experiencia le trae a la memoria sus propios inicios, cuando participó de un campus en Quimsa siendo apenas un niño. Ese momento quedó grabado para siempre en su memoria y es justamente lo que espera transmitir a los participantes del camp.
“Yo también he empezado acá en Quimsa, con un campus que se había realizado en ese momento, y ese es mi mayor recuerdo que tengo hoy en día en la corta trayectoria que voy teniendo. Siempre recuerdo ese campus”, señaló.
El club del corazón
Deck llegó a Quimsa con apenas 13 años y permaneció casi ocho temporadas, recorriendo todas las categorías formativas y cosechando títulos. Por eso, volver a este club tiene un sabor especial.
“Los mejores recuerdos que tengo siempre son de acá, de mis compañeros y amigos. Hice muchos amigos, mucha gente que me conoce, y la verdad que siempre lo he llevado a donde he ido, en Quimsa y en Santiago obviamente”, afirmó.
Más que básquet
Más allá de lo deportivo, lo que más le importa al Tortu es que los chicos se lleven una experiencia inolvidable, que hagan nuevas amistades y aprendan valores que trascienden la cancha.
“Para mí lo más importante es que se vayan felices de haber disfrutado de dos días con nuevos compañeros. Quizás salgan nuevas amistades de acá, como siempre digo, tengo mis amigos que son de acá del club y ellos podrían hacer lo mismo el día de mañana”, sostuvo.
Y cerró con una frase que resume su filosofía: “El básquet se trata de eso, del compañerismo, de divertirse y después las circunstancias de ganar o perder creo que ya son relativas y es deporte”.