El trágico final de un joven en las vías del Roca que podría cambiar la seguridad ferroviaria en todo el país
¿Sabías que un simple cruce de vías puede convertirse en una trampa mortal? La historia de una madre que convirtió el dolor en una ley para salvar vidas.
La muerte de Ramiro Veullemenot, un adolescente de 17 años atropellado por el Tren Roca en Ezeiza, encendió una lucha que llegó al Congreso. Su madre, Ana Laura Bottana Lemos, juntó más de 4.000 firmas y ahora un proyecto de ley busca evitar nuevas tragedias en los cruces peatonales.
El próximo miércoles, la Cámara de Diputados tratará una iniciativa que establece condiciones mínimas de seguridad para los pasos peatonales ferroviarios en todo el país. El impulsor es Jorge Raúl Rizzotti, presidente de la Comisión de Transportes, pero la verdadera gestora es una madre que no se quedó de brazos cruzados.
¿Qué pasó con Ramiro?
Ramiro tenía 17 años y jugaba al futsal en el club Villa Guillermina. El 12 de septiembre de 2025, circulaba en bicicleta por el paso peatonal a nivel de la avenida Rivadavia, en Ezeiza, cuando una formación del Roca lo embistió. El impacto le costó la vida.
Según los fundamentos del proyecto, ese cruce había sido ensanchado años atrás y, en esa obra, se eliminó el laberinto de seguridad que obligaba a frenar antes de cruzar. No se sumó ningún otro mecanismo de prevención.
La cruzada de una madre
Ana Laura no se conformó con el dolor. Investigó las condiciones del lugar, presentó reclamos ante organismos ferroviarios y, junto a familiares, amigos y vecinos, lanzó una campaña de concientización que reunió más de 4.000 firmas.
Además, trabajó codo a codo con el concejal de Ezeiza Martín Pellegrino en un proyecto local. Ahora, la lucha tiene alcance nacional.
¿Qué establece el proyecto de ley?
La iniciativa obliga a Trenes Argentinos Operaciones y Trenes Argentinos Infraestructura a instalar y mantener laberintos peatonales homologados o dispositivos equivalentes que frenen el paso de la gente. También contempla señalización activa con luces intermitentes y alarmas sonoras direccionales.
El texto incluye además señalización vertical y horizontal reglamentaria, iluminación LED, superficies antideslizantes, barandas, rampas accesibles y señalización táctil para personas con discapacidad visual. También propone cerrar cruces informales que sean peligrosos.
Plazos y prioridades
Los pasos que hayan sido modificados o ensanchados en los últimos diez años deberán adecuarse dentro de los 180 días posteriores a la promulgación de la ley, si es que se aprueba. Se priorizarán los cruces con alta circulación de peatones, ciclistas o estudiantes, donde el riesgo es mayor.
Además, se fija un plazo máximo de 90 días para relevar todos los pasos peatonales a nivel de la red ferroviaria nacional. Con ese diagnóstico, se elaborará un plan de adecuación con plazos concretos y presupuesto asignado.