El tramo de ruta que une tres barrios de zona norte está destrozado y nadie se hace cargo
Vecinalistas de zona norte vienen pidiendo que alguien mire lo que pasa en Juan José Paso e Ítalo Dell’Oro. El Concejo lo debatió, pero la pelea por la jurisdicción dejó el reclamo sin respuesta.
El estado de los tramos conocidos como Juan José Paso e Ítalo Dell’Oro, que conectan los barrios Palazzo, Standart y Don Bosco, llegó este jueves al Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia y desató un cruce entre oficialismo y oposición sobre quién debe reparar esos aproximadamente dos kilómetros: la Provincia o el Municipio.
El pavimento presenta un avanzado deterioro, con pozos y baches de gran tamaño. A eso se suman banquinas destruidas y problemas de iluminación en una arteria que se usa a diario para unir distintos sectores de zona norte, donde también hay escuelas, dependencias públicas y comercios.
El tramo comprende principalmente el sector desde el semáforo ubicado después de la rotonda del aeropuerto y en dirección hacia Don Bosco.
El pedido que no prosperó
La discusión arrancó cuando el concejal oficialista Marcos Panquilto intentó tratar sobre tablas un proyecto de expresión de deseo para solicitar al Gobierno provincial la reparación integral de ese sector. La iniciativa no consiguió el acompañamiento necesario de la oposición para habilitar su tratamiento inmediato.
Detrás de la negativa apareció una diferencia de fondo: mientras desde el oficialismo municipal sostienen que se trata de un tramo de la Ruta Provincial 39 y que, por lo tanto, corresponde la intervención de Provincia, desde la oposición aseguran que ese sector está bajo jurisdicción municipal al encontrarse dentro del ejido urbano y funcionar como una avenida de la ciudad.
Panquilto cuestionó la decisión del bloque opositor y advirtió sobre el riesgo que representa circular por el lugar. “Es una parte de la ruta la que yo le estoy pidiendo al Estado provincial que arregle. Deben ser dos kilómetros que están en un estado calamitoso. Hay que hacer de nuevo esa parte de la ruta”, sostuvo.
El concejal explicó que el planteo comprende el sector de Juan José Paso y su continuidad por Ítalo Dell’Oro. “El tramo de Palazzo está destrozado. Se va a generar un accidente y puede ser grave”, advirtió. Para graficar las dificultades para circular, señaló que en determinados sectores los conductores deben hacer maniobras para evitar los pozos o directamente usar parte de la banquina cuando se cruzan con otro vehículo.
También hizo referencia al estado del camino en Don Bosco y Standart, donde aseguró que existen “cráteres enormes”. Su planteo derivó además en un reclamo dirigido a los concejales opositores para que intercedan ante el Gobierno provincial. “Les pido a los concejales, en nombre de todos los vecinos de zona norte, que le comenten esto al gobernador, porque la ruta está destruida y va a provocar un accidente”, expresó.
El reclamo de los vecinalistas
La concejal oficialista Mariela Aguilar acompañó el planteo y aseguró que la problemática ya fue trasladada por representantes vecinales de los sectores afectados. “Justamente en esa ruta tenés colegios, comisarías y comunica varios barrios de la ciudad. Nos juntamos con los vecinalistas que nos pedían por favor que lo visibilicemos”, sostuvo.
Aguilar afirmó además que desde su bloque enviaron una nota a Vialidad Provincial solicitando una reunión y requiriendo información acerca de las últimas intervenciones realizadas sobre el camino.
Según relató, tuvieron dificultades incluso para entregar presencialmente esa documentación. “Estuvieron dos semanas yendo y no encontraron nunca un administrativo en la oficina de Vialidad Provincial”, aseguró. La presentación, agregó, finalmente también fue enviada por correo. “Díganos qué otra herramienta nos queda además de esta para visibilizar esta problemática. Las manos a las que tiene que llegar esto ya saben cómo está esta ruta. Van a provocar un accidente”, manifestó.
La oposición sostiene que la jurisdicción es municipal
La respuesta llegó por parte del concejal opositor Martín Gómez, quien coincidió en la necesidad de atender el deterioro vial, pero cuestionó que el proyecto responsabilizara al Gobierno provincial por las obras. El punto central de su planteo fue la jurisdicción.
“Celebro la preocupación del concejal Panquilto por el estado de la vía pública”, comenzó Gómez, aunque inmediatamente sostuvo que el reclamo estaba dirigido al organismo equivocado. Según explicó el edil, los inventarios viales y resoluciones provinciales establecerían que la Ruta Provincial 39 comienza desde la rotonda del cruce hacia el oeste, mientras que el sector comprendido en dirección a los barrios de zona norte tendría carácter municipal.
“Lo que están reclamando al Gobierno provincial tiene que ver con un error grave desde mi punto de vista, porque desconoce que la competencia de esa avenida es absolutamente municipal”, afirmó. Gómez sostuvo, sin embargo, que Provincia igualmente proyecta intervenir en el sector. “A pesar de no ser jurisdicción provincial, la Provincia comenzó ya con las tareas de repavimentación de esa avenida con un llamado a licitación y, mediante un convenio o el instrumento más oportuno, se va a llevar a cabo”, señaló.
Para el concejal opositor, por lo tanto, el punto cuestionable del proyecto presentado por Panquilto no era la necesidad de reparar la traza, sino atribuir directamente esa responsabilidad al gobernador. “Es decir, el Gobierno provincial se va a hacer cargo de una avenida municipal. Eso es lo que me parece grave: que plantee el tema como que es responsabilidad del gobernador”, expresó.
¿Ruta provincial o avenida municipal?
La explicación no cerró la discusión. Panquilto volvió a tomar la palabra y rechazó el argumento jurisdiccional utilizando como ejemplo lo que sucede con la Ruta Nacional 3 dentro del ejido urbano de Comodoro. “La Ruta Nacional 3 se llama Avenida del Libertador a la altura de Mosconi. Se llama Avenida Yrigoyen en la zona del centro y hasta barrio Industrial. Pero nunca deja de ser Ruta Nacional 3”, argumentó.
Según su interpretación, con la Ruta Provincial 39 ocurre lo mismo: al ingresar a sectores urbanos adopta los nombres de Juan José Paso e Ítalo Dell’Oro, pero eso no modificaría su carácter provincial. Panquilto también cuestionó los anuncios vinculados a futuras obras y reclamó una intervención integral y no solamente trabajos de mantenimiento. “Estoy cansado de anuncios de licitaciones provinciales y todavía no veo una máquina”, lanzó.
Al mismo tiempo, señaló que este jueves había cuadrillas municipales realizando tareas de bacheo en el sector, algo que atribuyó a posibles acuerdos entre ambas administraciones. “Lo que estoy pidiendo encarecidamente es que le digan al gobernador que hagan un tramo nuevo porque está explotada la ruta, está detonada”, insistió.
Mientras se discute la jurisdicción, los vecinos siguen circulando entre los pozos
El intercambio dejó expuestas dos interpretaciones diferentes respecto de quién tiene la responsabilidad primaria sobre esos aproximadamente dos kilómetros.
El oficialismo municipal considera que forman parte de la Ruta Provincial 39 y reclama, por ese motivo, una solución al Gobierno de Chubut. La oposición sostiene que los registros viales ubican al sector dentro de la jurisdicción municipal, aunque asegura que Provincia igualmente avanzará con una obra de repavimentación. Más allá de esa discusión administrativa y política, existe un punto en el que ambos sectores coinciden: el camino necesita una intervención.
El deterioro no es menor. Los conductores deben reducir la velocidad, esquivar pozos y, en algunos puntos, modificar su trayectoria para encontrar sectores transitables. En una vía que conecta varios barrios y soporta un movimiento cotidiano importante, esas maniobras incrementan el riesgo, particularmente durante la noche o cuando las condiciones climáticas reducen la visibilidad.
El debate sobre si debe intervenir Provincia, el Municipio o ambas administraciones mediante un convenio continuará formando parte de la discusión. Mientras tanto, la situación concreta para quienes utilizan Juan José Paso e Ítalo Dell’Oro sigue siendo la misma: una arteria deteriorada que necesita una solución antes de que el riesgo advertido por los concejales termine convirtiéndose en un accidente.