El transporte escolar se queda sin combis: la cuenta que no cierra en La Plata
El cupo habilitado para el transporte escolar en La Plata es de 250 unidades, pero hoy solo circulan 190. La caída de la demanda y el costo de renovar las combis —que ya roza los 130 millones de pesos— empujan a los transportistas a buscar alternativas para no bajar la persiana. ¿Qué piden al Municipio?
El transporte escolar de La Plata atraviesa un momento delicado. La combinación de menos chicos, costos que no paran de subir y vehículos que envejecen está poniendo en jaque a un servicio que muchas familias necesitan todos los días.
El dato más elocuente es la brecha entre lo habilitado y lo que efectivamente circula: la Ciudad autoriza hasta 250 unidades, pero hoy solo hay unas 190 en actividad. Esa diferencia refleja algo más que un número: hay transportistas que directamente abandonaron el rubro.
“Hay colegas que después de la pandemia no supieron reconvertirse”, admitió Rodolfo Bogarsukoff, transportista de la ciudad, en diálogo con El Día.
Nuevas estrategias para sobrevivir
Ante la caída de la demanda, parte del sector buscó alternativas para mantener las combis en movimiento. Una de las salidas más frecuentes es sumarse al listado de la Provincia para hacer traslados de grupos los fines de semana.
“Muchos se inscriben en un listado de Provincia y los fines de semana hacen excursiones o llevan a chicos a competencias deportivas”, contó Bogarsukoff. Esa modalidad permite complementar los ingresos y sostener los gastos fijos de las unidades.
La baja de natalidad también se siente
A los problemas económicos se suma un fenómeno demográfico que ya impacta en todos los servicios vinculados a la infancia. La baja de la natalidad empezó a notarse en las escuelas, con jardines que reducen salas o arman grupos multiedad ante la menor cantidad de alumnos. El transporte escolar no es la excepción.
“Este año comenzamos a sentir la baja de natalidad”, reconoció el transportista. Menos chicos significa menos pasajeros, y eso golpea directamente la ecuación del sector.
Renovar una combi: una misión imposible
Uno de los mayores obstáculos para los prestadores es el costo de renovar las unidades. Según explicó Bogarsukoff, una camioneta nueva destinada al transporte escolar ronda hoy los 130 millones de pesos, una cifra que con el nivel actual de demanda resulta inalcanzable para la mayoría.
“Para llegar al 0 kilómetro es imposible”, sostuvo. La alternativa es el mercado de usados, pero ahí también aparecen los problemas: “Comprar una usada nunca sabés qué estás comprando”, advirtió, en referencia al desgaste y a los gastos imprevistos que pueden surgir después de la compra.
El pedido al Municipio: extender la vida útil
Frente a este panorama, los transportistas reclaman que el Municipio revise la normativa que fija en 20 años la antigüedad máxima permitida para los vehículos de transporte escolar. Para quienes tienen unidades cerca de ese límite, extender el plazo significaría seguir trabajando sin tener que afrontar de inmediato el costo de una renovación.
Desde el sector señalan que en otros municipios los topes son más flexibles. En Berisso, por ejemplo, aseguran que el límite llega a los 22 años. Si ese criterio se trasladara a La Plata, los transportistas con vehículos próximos a cumplir las dos décadas ganarían un margen extra.
Cuánto cuesta llevar a un chico a la escuela
El servicio tampoco es barato para las familias. Trasladar a un chico todos los días de ida y vuelta a la escuela cuesta alrededor de 150 mil pesos por mes. Ese valor, explican los transportistas, debe cubrir combustible, mantenimiento, seguros, habilitaciones y todos los gastos que implica sostener vehículos en condiciones específicas.
Con menos chicos, costos en alza y combis que no se pueden renovar, el sector enfrenta un desafío que excede lo económico: se trata de sostener un servicio clave para cientos de familias platenses.