El tren que recorre las Cataratas podría dejar de enchufarse a la red: el plan que ya analizan
Sesenta por ciento de la flota ya es eléctrica y ahora quieren que las baterías se carguen con el sol. El plan que analiza la concesionaria del área Cataratas, con un detalle que todavía no está resuelto.
El ferrocarril que traslada a miles de visitantes dentro del Parque Nacional Iguazú podría dar un paso decisivo en su transición energética. Iguazú Argentina S.A. evalúa instalar una granja solar para cargar las baterías de sus locomotoras eléctricas y, eventualmente, volcar los excedentes al consumo del área Cataratas.
El proyecto todavía está en una etapa preliminar. Así lo confirmó Marcelo Zuliani, representante técnico de la concesionaria, quien explicó que la iniciativa forma parte de un proceso que arrancó con la puesta en marcha del servicio ferroviario en 2001.
“Nosotros empezamos esta actividad en 2001 al transportar turistas dentro del Parque de Iguazú. El pliego de condiciones nos pedía una modalidad de transporte de bajo impacto”, recordó.
En aquella primera etapa se usaron locomotoras con motores de combustión interna alimentados con gas licuado de petróleo (GLP). La elección buscó reducir el impacto ambiental del transporte dentro de un área natural protegida.
Del GLP a las baterías
Con los años, la empresa sumó unidades eléctricas. Según Zuliani, desde 2017 se incorporaron locomotoras con esa tecnología y hoy representan alrededor del 60% de la flota.
“Seguimos manteniendo las de GLP, pero por supuesto las eléctricas son las que generan la menor huella de carbono dentro de la actividad”, señaló.
El siguiente paso apunta a cambiar la fuente con la que se recargan esas baterías. Hoy el proceso depende de la red eléctrica convencional; el proyecto en evaluación busca reemplazar parte de ese consumo con generación fotovoltaica.
“La granja solar consiste en adquirir celdas fotovoltaicas para generar la carga de las baterías a través de esta energía. Eso nos permitiría dejar de utilizar la red eléctrica para cargar nuestras baterías”, detalló Zuliani.
Financiamiento y permisos: los pasos que faltan
El representante técnico aclaró que la iniciativa recién comienza a analizarse. La empresa estudia alternativas de financiamiento y mantiene gestiones con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), dada la magnitud de la inversión necesaria.
Después deberán avanzar las autorizaciones ante la Administración de Parques Nacionales, organismo que tiene que intervenir antes de cualquier instalación dentro del área protegida.
El alcance del proyecto podría ser mayor que el abastecimiento de las locomotoras. De acuerdo con Zuliani, la generación excedente podría incorporarse a la red y contribuir al consumo eléctrico general del área Cataratas.
Un congreso con la mirada puesta en la región
La transición energética fue uno de los temas debatidos en un encuentro que reunió en Puerto Iguazú a representantes de la actividad ferroviaria latinoamericana. Iguazú Argentina S.A. fue anfitriona del congreso, donde se intercambiaron experiencias sobre tecnología, mantenimiento, repuestos y sistemas de transporte turístico.
Zuliani destacó la importancia de estos espacios para operadores que enfrentan problemas similares. Mencionó, por ejemplo, las dificultades para conseguir determinados repuestos, una situación que también atraviesan otros servicios turísticos argentinos como el Tren del Fin del Mundo.
“La importancia de este tipo de congreso es el intercambio de experiencias entre las actividades y los trenes turísticos que tenemos problemas comunes. Ahí podemos intercambiar tecnologías”, sostuvo.
Además, contó que los operadores trabajan para conformar una cámara que agrupe específicamente a los trenes turísticos del país, con el fin de tener una representación común dentro de la actividad turística nacional.
Los números de un tren que no para
Durante la entrevista, Zuliani también aportó cifras sobre el funcionamiento del sistema en Cataratas. En temporada baja, el tren transporta alrededor de 2.500 visitantes diarios y la operación genera cerca de 6.000 tickets o movimientos por día, entre ingresos, traslados y regresos.
La mayor demanda se concentra en el recorrido hacia la Garganta del Diablo. El sistema tiene capacidad para movilizar alrededor de mil pasajeros por hora en cada sentido, una logística que obliga a mantener equilibrados los flujos de ingreso y salida.
El representante técnico agregó que desde el inicio de la concesión se emitieron aproximadamente 54 millones de tickets vinculados al funcionamiento ferroviario y que unos siete millones de turistas usaron el servicio a lo largo de estos años.
“Tenemos no solamente un tren turístico, sino que básicamente es un tren de transporte”, resumió Zuliani.
Para Iguazú Argentina, el desarrollo de locomotoras eléctricas y la futura incorporación de generación solar forman parte de una estrategia para disminuir de manera progresiva el impacto ambiental de uno de los sistemas de transporte más utilizados dentro del Parque Nacional Iguazú.