El tren Rosario-Buenos Aires que no llegó a Retiro: el viaje que batió un récord de demora y dejó al descubierto la crisis
¿Cómo es posible que un viaje en tren tarde más que un viaje en carreta? La odisea de 13 horas que vivieron los pasajeros del servicio Rosario-Buenos Aires y la alarmante advertencia de los expertos sobre el futuro del ferrocarril en la región.
Un viaje que debería durar horas se convirtió en una odisea de 13 horas, dejando varados a los pasajeros y exponiendo el colapso de un servicio histórico. El tren de pasajeros que une Rosario con Buenos Aires registró una demora inédita al tardar más de medio día en llegar a Colegiales, sin siquiera completar su recorrido hasta la estación de Retiro. Este episodio pone el foco en el deterioro extremo de una conexión que, a casi 140 años de su inauguración, atraviesa uno de sus peores momentos.
El programa *Telenoche* de El Tres analizó esta caída libre, destacando que la realidad actual está a años luz de cuando el ferrocarril era una opción de movilidad rápida y económica. Las causas oficiales de esta demora histórica apuntan a un cóctel de deficiencias estructurales, fallas técnicas recurrentes y una alarmante falta de inversión.
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@telenocheRos | EL TREN A BUENOS AIRES, EN PICADA: TARDÓ 13 HORAS⏱️ El servicio entre Rosario y Buenos Aires tardó 13 horas en llegar, tras la rotura sucesiva de cuatro locomotoras durante el viaje.
��️ Desde Amigos del Riel advirtieron que el corredor está cada vez más…
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March 18, 2026
De 4 horas a 13: un viaje en reversa
La comparación con el pasado duele. Se cumplirán 140 años de la inauguración del tramo ferroviario entre Buenos Aires y Rosario, y se acaba de batir un récord de tardanza. Un viaje que, bajo la concesión de la empresa NCA en la década de 1990, se hacía en 4 horas, ahora demandó 13. Fue en esa misma época, sin embargo, cuando el servicio de pasajeros dejó de funcionar por un largo tiempo.
El regreso del tren se concretó en abril de 2015, con la inauguración del Apeadero Sur en Rosario. En aquel momento prometedor, la conexión tardaba 6 horas y 54 minutos y se presentaba como una estación moderna que prometía incrementar sus frecuencias.
Las promesas se desvanecieron con los años. El tiempo de viaje no hizo más que aumentar. Para 2021, la demora ya había ascendido a 8 horas. Aunque hubo intentos de mejora, como la compra de pasos a nivel electrónicos para agilizar los convoyes, se advirtió que muchos de esos sistemas ni siquiera fueron instalados.
Un declive que no es casual
La degradación de este ramal no es un hecho aislado. En el marco de las políticas del gobierno nacional encabezado por el presidente Javier Milei, se han eliminado 12 trayectos a otras localidades, como el servicio a Cañada de Gómez. Mientras tanto, los trenes que unen Rosario con la capital federal siguen circulando con severas restricciones de velocidad, muchas veces impuestas por la peligrosa cercanía de viviendas a las vías, y con un futuro incierto.
El panorama en el Apeadero Sur de Rosario refleja esta crisis. Según informó El Tres desde el lugar, la estación muestra hoy una escasa presencia de viajeros. Los pasajes tienen un valor en boletería de 15 mil pesos en clase Pullman y 12 mil pesos en primera, con un descuento del 10% si se compran online.
El desincentivo al transporte de pasajeros afecta a toda la red. Los servicios desde Rosario hacia Córdoba y Tucumán se encuentran prácticamente discontinuados, aislando aún más a la región.
La voz de los que saben: “Es un retroceso histórico”
Para entender la magnitud del problema, Rolando Maggi, integrante de la agrupación Amigos del Riel, analizó la crisis. “Como nunca pusieron soluciones, los problemas siguen siendo los mismos y se van agravando”, afirmó.
Maggi calificó la situación como un retroceso histórico y fue contundente: “La gente obviamente se desalienta del servicio por la irregularidad del servicio, por estos horarios y porque siempre hay un inconveniente”.
El especialista también apuntó a una desigualdad en la mirada nacional: “si esto pasara en Buenos Aires, seguramente saldría en los diarios”, evidenciando que al resto del país lo miden “con una vara distinta”.
Cuestionó la lógica de medir al ferrocarril solo por su rentabilidad económica: “Al ferrocarril lo han rotulado como que es deficitario. Ganancia no da, pero hay una rentabilidad social en que funcionaran bien los ferrocarriles”.
Y lanzó una pregunta que resuena como un reclamo: “Yo creo que lo que están haciendo, esto es mi intuición, es desalentar el uso del tren. De Rosario Norte salían 100 trenes diarios a todo el país. ¿Cómo puede ser que hoy, ya bien entrado el siglo XXI, la República Argentina no tiene capacidad de tener trenes a todo el país desde Rosario?”.