El truco bancario que usaron durante 6 meses sin que nadie sospechara
Durante seis meses, una pareja de cajeros del Banco Nación en Orán se hizo de dinero de los clientes con un método que nadie notó. Este jueves se conocerán las penas, pero lo que realmente indigna es cómo lograron zafar de la cesantía. ¿Te imaginás cómo lo hicieron?
La semana pasada, el juez Domingo Batule, del Tribunal Oral Federal 2, declaró culpables a Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Knudsen por una serie de maniobras que estremecieron a la ciudad de Orán. Este jueves se conocerán las penas, y no se descarta que la fiscalía pida hasta 3 años de prisión condicional para Castro y menos de 2 para Knudsen, además de inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos y reglas de conducta.
El caso salió a la luz gracias a un compañero de trabajo que, sin proponérselo, descubrió el modus operandi. Todo comenzó en noviembre de 2023, cuando Castro le pidió ayuda con un mail. Mientras esperaba, el empleado vio cómo la cajera sacaba billetes de la máquina contadora y los escondía en un folleto del Banco Nación.
El “pellizco”: así vaciaban las cuentas
La maniobra, conocida como “pellizco”, consistía en tomar algunos billetes de los fajos justo cuando pasaban por la máquina contadora. Con un movimiento rápido, Castro estiraba la mano y sustraía el dinero antes de que fuera contado, generando un faltante que luego era cubierto por los propios clientes al depositar.
Para que nadie sospechara, la máquina de recuento estaba estratégicamente ubicada en el box 6, contiguo al box 5 donde operaba Castro. Un vidrio esmerilado impedía que los clientes vieran lo que ocurría. Además, los montos sustraídos eran bajos: entre 10.000 y 30.000 pesos por cliente, en su mayoría empleados de empresas con alto flujo de efectivo, como una estación de servicio.
Los billetes robados iban a parar a un folleto del banco que Castro guardaba en su bolso al finalizar la jornada. Así operaron durante seis meses, bajo una modalidad hormiga que no levantó sospechas hasta que el empleado revisó el folleto y confirmó que había dinero oculto.
La investigación y las consecuencias
Tras la denuncia del compañero, el tesorero y las autoridades superiores ordenaron una investigación. Al revisar las cámaras de seguridad, se detectaron vestigios de 20 hechos ocurridos desde julio de ese año. El fiscal federal Marcos Romero imputó a Castro en 20 casos, pero el juez la responsabilizó de 17, mientras que a su pareja solo lo encontró culpable de un solo hecho. Todos por estafa en concurso ideal con violación de los deberes de funcionario público.
El banco inició un sumario para cesantear a ambos cajeros, pero la medida no se concretó porque los acusados fueron designados delegados gremiales, lo que les otorgó tutela sindical para resistir el pase a disponibilidad. Ahora, con el fallo en contra, la entidad espera avanzar con la cesantía, aunque la sentencia aún no está firme y la defensa podría apelar.
Los vecinos de Orán siguen sorprendidos por la audacia de la pareja, que durante meses metió mano en el dinero de los clientes sin que ninguno se diera cuenta. Este jueves se sabrá si el juez Batule impone las penas solicitadas por la fiscalía.