El truco de cocina que pocos conocen: así tenés que guardar la manteca para facilitar tus recetas
Cortar la manteca en porciones antes de guardarla en heladera o freezer facilita las recetas y ahorra tiempo. El truco, recomendado por cocineros, evita tener que cortar bloques duros y permite usar solo la cantidad necesaria.
Cortar la manteca en porciones antes de guardarla en la heladera o el freezer es un hábito que cada vez más cocineros recomiendan. Aunque parezca un detalle menor, quienes lo practican aseguran que marca una gran diferencia en la cocina del día a día.
El motivo es sencillo: a todos les pasó alguna vez que una receta pide una cantidad específica de manteca y, al abrir la heladera, se encuentran con un bloque frío y duro difícil de cortar. Justamente ahí aparece la ventaja de tenerla ya dividida y lista para usar.
Por qué cortar la manteca antes puede facilitar tanto las recetas
La manteca refrigerada suele volverse bastante firme, especialmente durante el invierno o después de varias horas de frío. En esas condiciones, cortar una porción exacta puede resultar incómodo y muchas veces termina rompiéndose de manera irregular.
Por eso, muchos cocineros recomiendan aprovechar el momento de la compra para dividirla en pequeños cubos o porciones individuales. De esta forma, cuando llega la hora de cocinar, la manteca ya está lista y no hace falta manipular todo el paquete nuevamente.
Además, este hábito resulta muy útil en recetas donde las cantidades precisas son importantes o donde la manteca debe incorporarse fría desde el principio. Entre las preparaciones donde más se nota la diferencia aparecen: pastelería, masas, galletitas, salsas y laminados.

Las personas que utilizan este método suelen coincidir en algo: la mayor ventaja aparece cuando una receta exige manteca fría en pequeñas cantidades. En muchas preparaciones de repostería, por ejemplo, se incorporan cubos fríos para conseguir determinadas texturas. Tenerlos listos desde el inicio evita manipular demasiado la manteca con las manos y ayuda a conservar mejor la temperatura que requiere la receta.
También es una solución muy práctica para quienes suelen guardar manteca en el freezer, ya que permite retirar únicamente la cantidad necesaria sin tener que descongelar el paquete completo cada vez.
Cómo recomiendan guardarla correctamente
Una vez cortada, muchos cocineros aconsejan conservar la manteca en recipientes herméticos o bolsas aptas para freezer para protegerla mejor. Otra opción muy utilizada consiste en separar las porciones con papel manteca, algo que facilita retirarlas individualmente cuando se necesitan.
Además de mejorar la organización, este sistema ayuda a evitar que la manteca absorba olores de otros alimentos y permite mantener su sabor y textura en mejores condiciones. Los especialistas también recuerdan la importancia de manipular correctamente los productos lácteos y evitar que permanezcan demasiado tiempo fuera de la heladera antes de volver a guardarlos.
Por qué este hábito se volvió cada vez más popular
Durante los últimos años crecieron enormemente los contenidos vinculados a la organización de cocina y el meal prep, una tendencia que busca simplificar tareas cotidianas y ahorrar tiempo durante la semana. En ese contexto, muchas personas comenzaron a incorporar pequeños cambios que permiten cocinar de forma más práctica y eficiente. Cortar la manteca antes de guardarla es uno de ellos.
Al final, se trata de un gesto que lleva apenas unos minutos y que puede evitar varias complicaciones después. Por eso, tanto cocineros aficionados como profesionales lo recomiendan cada vez más: porque convierte un detalle mínimo en una solución simple y útil para el día a día.