El truco de las abuelas que los jóvenes adoptan para vivir más y mejor

¿Cansado de las apps y los suplementos? Descubrí por qué el Nonna Maxxing, la tendencia que imita el estilo de vida de las abuelas, podría ser la clave para una vida más larga y plena.

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El truco de las abuelas que los jóvenes adoptan para vivir más y mejor
El truco de las abuelas que los jóvenes adoptan para vivir más y mejor

Mientras la Generación Z convierte en tendencia el “modo abuela”, los especialistas en longevidad recuerdan que esas costumbres —comer casero, caminar, descansar y fortalecer vínculos— coinciden con hábitos asociados a una vida más larga y saludable.

Lejos de los suplementos milagrosos, las rutinas de alto rendimiento o las aplicaciones que prometen optimizar cada minuto del día, una nueva tendencia nacida en redes sociales propone mirar hacia atrás. Se llama Nonna Maxxing y su inspiración es un estilo de vida que durante décadas representaron las abuelas italianas: cocinar sin apuro, compartir la mesa, caminar por placer, cultivar pasatiempos manuales y darle al descanso el lugar que merece.

Aunque el fenómeno se volvió viral entre los más jóvenes, su interés trasciende la moda. Muchas de las prácticas que promueve coinciden con hábitos que desde hace años aparecen vinculados a la longevidad y al envejecimiento saludable.

¿Por qué surge el Nonna Maxxing?

El movimiento nació como respuesta al cansancio que genera la hiperconexión y la presión por ser productivos todo el tiempo. En un contexto atravesado por las pantallas, las notificaciones permanentes y la sensación de que siempre hay algo pendiente, miles de usuarios comenzaron a reivindicar una vida con menos urgencias y más tiempo para las actividades cotidianas.

La paradoja es evidente: una tendencia que invita a desconectarse se hizo conocida gracias a TikTok e Instagram. Sin embargo, detrás de los videos con recetas familiares, manteles antiguos y huertas caseras aparece una inquietud mucho más profunda: la necesidad de recuperar un ritmo de vida que priorice el bienestar antes que el rendimiento.

Más que nostalgia

El Nonna Maxxing no propone copiar literalmente la vida de una abuela italiana. Tampoco idealiza el pasado. Lo que recupera son hábitos sencillos que la ciencia viene señalando desde hace tiempo como aliados de una mejor calidad de vida.

Uno de ellos es la cocina casera. Preparar los alimentos desde cero no solo favorece una alimentación basada en ingredientes frescos y menos ultraprocesados, sino que además convierte la comida en una experiencia más consciente. Cocinar implica dedicar tiempo, estimular los sentidos y, muchas veces, compartir el momento con otras personas.

Otro de los pilares es la mesa como espacio de encuentro. Comer sin celulares, conversar después del almuerzo o la cena y sostener las tradicionales sobremesas fortalece los vínculos sociales, un aspecto que distintas investigaciones consideran clave para un envejecimiento saludable.

No es casual que la tendencia también mire hacia Cerdeña, en Italia, una de las llamadas “Zonas Azules”, regiones del mundo donde vive una proporción inusualmente alta de personas centenarias. Allí, además de la alimentación tradicional, se destacan la vida comunitaria, el movimiento cotidiano y la importancia de la familia y las relaciones sociales.

Caminar, descansar y bajar el ritmo

En lugar de proponer entrenamientos intensivos o metas deportivas, el Nonna Maxxing reivindica el movimiento integrado a la vida diaria. Caminar para hacer un trámite, recorrer el barrio o simplemente disfrutar del aire libre reemplaza la lógica de contar pasos o perseguir objetivos físicos permanentes.

El descanso ocupa otro lugar central. La filosofía del dolce far niente —el placer de no hacer nada por un momento— aparece como un antídoto frente a una cultura que suele asociar el éxito con estar siempre ocupado. Sentarse al sol, leer, regar las plantas o simplemente permanecer en silencio dejan de verse como una pérdida de tiempo para convertirse en formas de cuidar la salud física y mental.

A eso se suman actividades analógicas como tejer, bordar, jugar a las cartas, escribir o cultivar una huerta. Son tareas que exigen atención, paciencia y creatividad, pero sin la presión de producir resultados inmediatos.

Quizás el mayor aporte del Nonna Maxxing sea recordar que muchas de las conductas que hoy la ciencia relaciona con una vida más larga no son nuevas. Comer casero, mantener vínculos cercanos, moverse todos los días, dormir bien y permitirse momentos de pausa forman parte de un modo de vivir que generaciones anteriores practicaban con naturalidad.

En tiempos donde la longevidad ya no se mide solo por la cantidad de años sino también por la calidad con la que se viven, la verdadera innovación parece estar menos en incorporar nuevas tecnologías y más en recuperar pequeños rituales cotidianos que nunca dejaron de tener valor.

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