El truco del aceite frío que pocos conocen para unas papas fritas perfectas
¿Cansado de papas fritas aceitosas? Un simple cambio en la preparación puede hacer la diferencia. Enterate del truco que usan los expertos.
¿Quién puede resistirse a unas papas fritas bien crocantes? En su día mundial, te contamos el secreto que los cocineros científicos ya demostraron y que cambia todo: el aceite debe ir frío.
Cada 20 de agosto se celebra el Día Mundial de la papa frita, aunque nadie sabe quién lo instauró. Lo que sí se conoce es su origen y quiénes fueron los primeros en freírlas, pero el misterio del inventor de esta fecha sigue sin resolverse.
¿Cómo lograr papas fritas crocantes?
La recomendación llega desde la cuenta @burgerfacts y es más simple de lo que parece. El primer paso: pelar y cortar las papas. Luego, hay que enjuagarlas con agua tibia para quitarles el almidón o, si preferís, hervirlas durante cinco minutos.
El siguiente paso es crucial: secarlas bien. Podés usar un repasador o ponerlas en una olla a fuego bajo, revolviendo hasta que estén secas. Esto evita que el agua salpique al contacto con el aceite.
Ahora viene el truco que muchos ignoran: cubrirlas con aceite frío. Sí, tal como leés. Los cocineros científicos ya desmintieron el mito de que el aceite frío hace que las papas salgan aceitosas. Al contrario, este método permite una cocción más pareja y un resultado más crocante.
Después de agregar el aceite frío, hay que revolver para que no se peguen al fondo y recién ahí subir el fuego al máximo. Durante la cocción, conviene remover una o dos veces para asegurarse de que no se peguen.
El punto justo es cuando las papas toman un color dorado intenso. Ahí solo queda escurrirlas, agregarles sal y disfrutar. ¿Te animás a probar este método?