El truco del escritor platense que creó un mundo distópico y hoy espera su adaptación al cine
¿Cuál es el secreto para escribir sin miedo y crear un mundo que atrapa? El escritor platense Martín Felipe Castagnet lo cuenta todo.
Martín Felipe Castagnet, el autor platense de 'Los cuerpos del verano' y 'Unos ojos recién inaugurados', reveló los secretos de su oficio. Con 40 años recién cumplidos, espera la filmación de su primera novela y asegura que la clave está en escribir sin miedo.
En el año 2012, con solo 26 años, Castagnet publicó 'Los cuerpos del verano', una novela que imaginaba un futuro donde la muerte no existe y las almas 'flotan' en la web esperando un nuevo cuerpo. Ese universo distópico lo catapultó a la fama literaria. Hoy, casi 15 años después, confiesa: "Tenía esa arrogancia, esa valentía natural, esa candidez que te da la juventud en donde uno no piensa realmente las cosas".
¿A quién quiere impresionar?
Doctor en Letras y profesor en la UNLP, Castagnet revela que durante la escritura de su primera novela se hizo un cartel en la heladera con esa pregunta. "Necesitaba algo explícito, consciente. Obviamente, en primer lugar aparece uno mismo", explica. Su método es claro: no publicar cualquier cosa. "Antes de mi primera novela había escrito dos. Y la que estoy trabajando ahora es la quinta versión".
Para él, la carrera de Letras fue fundamental: "Te enseña a leer. Si uno aprende, sabe cuál es la vara". Y agrega: "Hay grandes autores que lo lograron por experiencias traumáticas. A los demás, nos queda trabajar".
Agua para su molino
Además de escritor, Castagnet es editor, traductor, guionista, docente e investigador. Y padre. Lejos de quejarse, asegura: "Me presento como escritor. Mis otros trabajos me ayudan a ser mejor escritor". Pone como ejemplo la traducción: "Traducir es transmitir la idea de otro autor. ¿Uso bien los adverbios? ¿Los adjetivos? Todo confluye en ser un mejor escritor".
El arraigo en City Bell
Nacido en La Plata el día inaugural del Mundial 1986, se mudó a City Bell a los 4 años. Allí cursó la escuela y recuerda especialmente a su profesor de literatura, Enrique Lonné. "City Bell te da la posibilidad de estar bajo un manto de árboles, de ver un cielo estrellado, de caminar por la noche. Fue un privilegio", reflexiona.
El buen camino
Como docente de primer año, Castagnet disfruta ver "el aluvión de jóvenes" y su concepción de la literatura. "Es mentira que se lee menos. En Argentina hay un claro amor por la literatura", afirma. Su consejo para quienes quieren escribir: "Sean sinceros con ellos mismos. Si uno siente que está expuesto, que se está metiendo en problemas, está por buen camino".