El truco del hielo que promete ropa sin arrugas y sin usar la plancha
Colocar cubitos de hielo en la secadora genera vapor que relaja las fibras y reduce arrugas. Ideal para camisas, remeras y algodón. No recomendado para telas delicadas.
Planchar es una de las tareas más tediosas del hogar. Pero un método viral promete eliminarla casi por completo: meter cubitos de hielo en la secadora junto con la ropa.
El secreto está en el vapor que se genera durante el secado. Cuando los cubitos se derriten por el calor, liberan humedad que se transforma en vapor dentro del tambor. Ese vapor relaja las fibras de las telas y reduce buena parte de las arrugas que aparecen después del lavado.
¿Cuándo se debe hacer?
Un detalle importante: este truco no se realiza durante el lavado, sino durante el secado. El procedimiento recomendado es muy sencillo:
- Sacar la ropa del lavarropas.
- Colocarla dentro de la secadora.
- Agregar uno o dos cubitos de hielo.
- Iniciar un ciclo corto de secado con calor.
A medida que la temperatura aumenta, el hielo se derrite y genera el vapor que ayuda a suavizar las arrugas. Para mejores resultados, se recomienda no sobrecargar el tambor, ya que la ropa necesita espacio para moverse libremente.

¿En qué prendas funciona mejor?
Quienes lo usan destacan que da buenos resultados en camisas, remeras, vestidos, prendas de algodón y ropa de uso diario. Sin embargo, no se recomienda para telas extremadamente delicadas, como seda o lino muy fino.
Más allá de los cubitos, hay un paso fundamental: retirar la ropa apenas termina el ciclo de secado. Si las prendas permanecen mucho tiempo dentro del tambor, pueden volver a arrugarse por el peso de la carga.